Miércoles, 24 de Octubre de 2007

Bush desdeña el relevo de Fidel por Raúl

El presidente de EEUU reclama a los militares cubanos que apoyen el "deseo de un cambio"

PÚBLICO / AGENCIAS ·24/10/2007 - 22:49h

La política estadouniden en Cuba se ha mantenido durante años a la espera de la muerte de Fidel Castro. Pero el ascenso temporal al poder de su hermano, Raúl Castro, ha puesto nerviosa a la Administración de George Bush. En un fuerte discurso contra las autoridades cubanas, el presidente de EEUU pidió ayer a los militares y funcionarios cubanos que apoyen la democracia.

Desde Washington, Bush indicó que "cuando los cubanos se levanten" los militares tendrán que elegir: "Van a defender a un viejo orden desacreditado usando la fuerza contra su propio pueblo o van a abrazar el deseo de un cambio". La vida en Cuba "no mejorará al cambiar a un dictador por otro", dijo en alusión a la toma de poder de Raúl hace 15 meses por la grave enfermedad de Fidel. El jefe de Estado de EEUU anunció medidas destinadas a acelerar el "período de transición".

Fidel Castro las criticó señalando que equivalen "a la reconquista de Cuba por la fuerza" en un escrito publicado ayer en el diario Granma.Entre los incentivos anunciados por Washington está la creación de un "Fondo Internacional para la Libertad en Cuba" destinado a la inversión en infraestructuras, el acceso a Internet y la concesión de becas a estudiantes cubanos.

El impacto será escaso, indicó el consultor estadounidense John Kavulich al diario The New York Times, ya que las oportunidades tecnológicas y educativas enumeradas ya las cubren actualmente Venezuela y China.

Los incentivos lanzados por la Casa Blanca están condicionados a que Cuba levante el "monopolio económico y político". Hasta ese momento, Bush prometió mantener el embargo y pidió la cooperación internacional para intensificar la presión sobre la isla.

Desde la Habana, el presidente del Parlamento, Ricardo Alarcón, calificó de "obsesión" el discurso. Subrayó que ha de entenderse en el contexto electoral de EEUU y la "situación caótica" que atraviesa el país. "No hay Bush que dure cien años ni mundo que lo resista", concluyó.