Miércoles, 24 de Octubre de 2007

Zapatero salva ‘in extremis’ su último presupuesto

En una estrecha votación, con el apoyo de dos tránsfugas y la abstención de última hora de Inciativa per Catalunya

Fernando Garea ·24/10/2007 - 22:16h

En el último momento, por estrecho margen, con agobios, suspense, rectificaciones y, sobre todo, con una desgracia personal que ensombreció el debate, el Gobierno sacó adelante el primer trámite parlamentario de los presupuestos, el de la votación de totalidad.
La desgracia fue la noticia de la muerte del hermano de Pedro Solbes, conocida al terminar su cara a cara con Mariano Rajoy y que no le impidió debatir hasta la noche.
El suspense vino de la estrechez de la mayoría con que contaba el Gobierno y que motivó que el PP hiciera ir desde Baleares al pleno a su diputada María Salom, a punto de dar a luz, y al veterano Rogelio Baón, enfermo, y que el PSOE llamara a toda prisa a Arantza Mendizábal, también con problemas médicos. Sólo hubo cuatro ausencias, todas justificadas.

168 diputados en contra
El agobio del Gobierno era tal que el presidente y la vicepresidenta llamaron durante el día a dirigentes de ERC a Cataluña para pedirles desesperada e infructuosamente su voto. Pese a todo, votaron a favor de la devolución de los presupuestos 168 diputados del PP, CiU, ERC, IU, CC, EA y Nafarroa Bai y en contra, 17 del PSOE, PNV, BNG, Chunta Aragonesista y dos tránsfugas, uno de Coalición Canaria y otro del PP. O sea, un margen de nueve votos a favor del Gobierno. El estrambote final es que, después de tanto esfuerzo por llevar enfermos, un diputado del PP, Juan Salot, de Baleares, se equivocó al pulsar el botón y respaldó al Gobierno.La rectificación fue la de Iniciativa per Catalunya, que finalmente se abstuvo al pactar una enmienda que garantiza las inversiones en la comunidad catalana. Las primarias en IU hacían imposible el apoyo de Llamazares.De todas las rectificaciones, la mayor fue la de Joaquín Calomarde que en siete meses, ha pasado de ser diputado del PP al Grupo Mixto y a apoyar los presupuestos socialistas. Es decir, es un tránsfuga, aunque él sostiene que lo que ha cambiado es el PP. Llevado por el entusiasmo que caracteriza la fe del converso, Calomarde dijo que los presupuestos son "centrados, serios y de progreso".

El apoyo más bajo
La consecuencia primera es que el Gobierno supera una prueba difícil, aunque sus últimos presupuestos sean los que tengan menos apoyo de la legislatura. Otra es el alejamiento del PSOE de CiU y ERC, que ahora tienen difícil colocar enmiendas en Congreso y Senado. Esa ruptura se visualizó en el debate porque esos dos grupos encabezaron la dura crítica de todos al Gobierno por la crisis ferroviaria de Cataluña.
Rajoy incluyó el argumento en el cara a cara con el vicepresidente, además de las tensiones en el Gobierno por la economía, las desautorizaciones a Solbes en el seno del Ejecutivo, el fracaso del proceso de paz y de la política territorial y las discriminaciones en inversiones entre comunidades.