Miércoles, 24 de Octubre de 2007

El presidente de Ferrari considera injusta la sentencia sobre el presunto espionaje

EFE ·24/10/2007 - 14:28h

EFE - El piloto finlandés Kimi Raikkonen (Ferrari) expresó hoy en su página web que, tras proclamarse campeón del mundo de Fórmula Uno el pasado domingo, "soy tan feliz que casi duele". EFE

Luca Cordero di Montezemolo, presidente del Grupo FIAT y de Ferrari, afirmó hoy que la sentencia de la Federación Internacional (FIA) sobre el presunto espionaje sufrido por su escudería de Fórmula Uno fue injusta y la comparó a un jinete que gana una carrera de caballos con su montura dopada.

"La sentencia era inaceptable. Un precedente que corría el riesgo de hacer valer el principio absurdo de un jinete que corre con un caballo drogado y que, al final, gana", dijo Cordero di Montezemolo, en la conferencia de prensa posterior al consejo de administración del Grupo FIAT, en Maranello.

Una reunión del consejo de administración de FIAT que por vez primera en su historia se celebró en la sede de la escudería del "Cavallino Rampante", integrante del grupo automovilístico turinés, en Maranello.

"Los pilotos de Ferrari saben que prevalecen los intereses de la escudería: a quien le está bien, pues bien; de lo contrario, saben que hay muchas otras escuderías donde correr", apuntó el presidente de la escudería.

Cordero di Montezemolo, después, de forma pausada y sosegada lanzó duras críticas a lo acontecido esta campaña en el mundial de la Fórmula Uno, que al final terminó con el título para Ferrari del mundial de constructores y, para el finlandés Kimi Raikkonen, el de pilotos.

"Ha sido un año lleno de problemas, hemos tenido comportamientos desleales, hemos tenido gente que ha dicho mentiras, de gente que ha mejorado las prestaciones de su propio vehículo de forma no deportiva ni leal, hemos tenido, en definitiva, la necesidad de trabajar a fondo durante muchos meses para poder exhibir pruebas definitivas de este comportamiento", manifestó.

Cordero di Montezemolo calificó como el momento "más difícil" de la temporada cuando tuvo que decir que "las cosas no terminan aquí", tras una primera sentencia de la FIA que no castigaba ni a McLaren-Mercedes ni a sus pilotos.

"Fue el momento más feo, en la última semana de junio, cuando salió una increíble, inaceptable, absurda, para mí, sentencia en la que se afirmaba que había existido un comportamiento antideportivo y desleal de otra escudería, pero no se veían evidencias", dijo.

"Como si el uso de los neumáticos, la distribución de los pesos y tantas cosas más hubiera que tocarlas con la mano y no verlas a nivel estético", añadió.

Por ello, tras la primera sentencia de la FIA, el presidente de Ferrari reconoció "haber pasado con (Jean) Todt (responsable de la gestión deportiva) y con tantos otros, muchos días mirando miles de cosas. Y al final tuvimos una doble satisfacción: la primera, que lo que decíamos fue puntualmente confirmado; la segunda, que quien dijo mentiras quedó desenmascarado".

"Pero, luego, tuvimos otra sentencia igual de inaceptable (retirada de los puntos a la escudería McLaren-Mercedes, pero no a sus pilotos, ndr), que corría el riesgo de sentar un precedente absurdo".

"Ya me estaba preparando para el próximo año preparar un motor de 8.000 c.c., de forma que ganásemos todas las carreras; luego, pese a que nos descalificasen, seguiríamos teniendo a nuestro pilotos primero y segundo del mundial", apuntó un Cordero di Montezemolo que no nombró nunca el nombre de McLaren-Mercedes.

El presidente de Ferrari apuntó que no habría querido decir estas cosas "duras" al final de la temporada, pero que lo hace ya que para él "no es aceptable" lo que ha acontecido en la campaña. "Por fortuna, hemos ganado lo que habría sido una humillación a la Fórmula Uno".

Y el turno de críticas, también le llegó al presidente de la FIA: "He oído también que (Bernie) Ecclestone hablaba de (Lewis) Hamilton (piloto de McLaren-Mercedes), no sé si son verdad, pero decía ciertas cosas, como el color de la piel, etcétera. Haría bien Ecclestone en decir que, habiendo estado sentado en ese consejo mundial que decretó la sentencia, la que salió fue humillante, empezando por él mismo".

"Somos la escudería que corre desde hace más tiempo, lo hacemos siempre con lealtad, corrección y espíritu deportivo. Y pensar que se ha dejado correr a pilotos con un vehículo que fue descalificado es un oprobio, no sólo jurídico, que me interesa hasta cierto punto, sino ciertamente deportivo", afirmó.

Para el presidente de Ferrari, por fortuna "había una justicia que debía saltar fuera y se produjo": "Ferrari ganó también el mundial de pilotos, con Kimi Raikkonen, y ha demostrado que no se rinde nunca".

"Entre las lecciones que sacar de esta victoria está eso, que Ferrari no se entrega nunca, ni siquiera cuando tras Indianápolis la distancia era enorme, debido a una puntuación alucinante, pues en todos los deportes se tiende a premiar al primero mientras que en la Fórmula Uno se premia a quien llega segundo o tercero en todas las carreras", apuntó.