Martes, 23 de Octubre de 2007

El cartílago puede con Rienda

María José Rienda sufre un desgaste interno de los cartílagos de la rodilla que le impiden entrenarse al cien por cien.

FRANCISCO GRANDE ·23/10/2007 - 21:32h

La esquiadora española María José Rienda se lamenta en los Juegos Olímpicos de Turín. EFE

El día clave era el martes. Y María José Rienda no lo superó. Sufre un desgaste interno de los cartílagos de la rodilla -conocidos como condropatías en la terminología médica- que le impiden entrenarse al cien por cien. El desgaste de cartílagos de la rodilla es una lesión clásica del esquí alpino y más cuando se sale de una triada. La esquiadora ya sufrió estas molestias a la vuelta de las tres semanas que estuvo esquiando en Argentina durante septiembre y los médicos le aseguraron entonces que “eran normales la aparición de condropatías después de operaciones de esta índole”.

Superados aquellos inconvenientes, la andaluza se entrenaba con más ganas que nunca durante todos estos días en Saas Fee, pero el dolor ha seguido ahí pese al buen estado de la rodilla y las buenas sensaciones,  como un aviso claro de que aún no es el momento del regreso a la alta competición. Después de valorar constantemente qué decisión tomar, la atleta de Monachil,  ha optado por ser prudente: “Si fuera en otra estación con otro tipo de trazado,  pues a lo mejor arriesgaría, pero en Soelden, con los muros que me voy a encontrar, creo que es mejor no salir”, dijo ayer a este periódico. 

Hoy mismo tomará un avión desde Milán hasta Granada para seguir trabajando con vistas a la segunda prueba de la temporada, en Panorama (Canadá) el próximo 24 de noviembre.

María José Rienda parecía tranquila y muy segura de la decisión tomada. “Sí, sí; estoy muy bien, tranquila. Al principio lo llevas un poco mal, pero una vez que tomas la decisión, te vas haciendo a ello”. Maria José Rienda se entrenó la semana pasada en el  glaciar suizo de Saas Fee en muros parecidos a los de Soelden, donde este sábado arranca la Copa del Mundo 2007/2008.

Quería volver, pero al final  no se animó:  “La rodilla está bien, pero el dolor sigue y no me deja forzar en los muros; así es mejor no salir, no arriesgar, seguir recuperando y ya veremos qué pasa el mes que viene”.   

Rienda se lesionó mientras preparaba el primer gigante de la temporada pasada. Tras siete meses de rehabilitación volvió a probarse. Las primeras molestias por el desgaste de cartílago surgieron en septiembre. Superadas, se entrenó para Soelden, pero las condropatias le obligan a aplazar de nuevo su vuelta.