Martes, 23 de Octubre de 2007

Bruselas tumba la ley que blinda Volkswagen

Vía libre para que Porsche, el principal accionista, pueda tomar el control

GUILLEM SANS MORA ·23/10/2007 - 21:16h

El dictamen del Tribunal Europeo de Justicia abre una nueva etapa en Volkswagen. AFP

El Tribunal Europeo de Justicia tumbó ayer la ley Volkswagen, promulgada en 1960 para regular la privatización de la compañía, por considerar que restringe la libre circulación de capitales en la Unión Europea. Eso deja vía libre a Porsche, principal accionista de Volkswagen (VW) con un 27,4% de las acciones, para ampliar su participación y controlar el grupo en el futuro.

Volkswagen es el mayor fabricante de vehículos de Europa y produce sus automóviles en 18 países. Pertenecen al consorcio ocho marcas: las alemanas VW y Audi, la checa Skoda, la española Seat, las italianas Lamborghini y Bugatti y la inglesa Bentley.

La ley Volkswagen establece que ningún accionista puede hacer valer en la asamblea general más de un 20% de los votos, aunque el porcentaje de acciones que posee sea mayor. Además, concede dos puestos en el consejo de supervisión al Estado federal alemán y otros dos al land de Baja Sajonia, segundo accionista con un 20,75%, donde se encuentra la central de VW en Wolfsburgo. La Comisión Europea había demandado a Alemania en marzo de 2005 por considerar que esta ley viola la libre circulación de capitales. El citado tribunal, con sede en Luxemburgo, le dio ayer la razón.

Los analistas dan por sentado que Porsche va a ampliar su control sobre VW, de modo que el mayor fabricante de automóviles de Europa "se convertirá pronto en una filial del pequeño fabricante de coches deportivos Porsche", resumía ayer el diario Frankfurter Allgemeine Zeitung.

Como consecuencia, la ley Volkswagen tendrá que derogarse o modificarse en gran parte. Los analistas creen que la influencia de Porsche en el consorcio crecerá. Pero, sobre todo, el dictamen del tribunal europeo supone un drástico recorte de la influencia de la política (el Gobierno Federal y el de Baja Sajonia) sobre los destinos de VW. Esa influencia garantizaba, por ejemplo, que los trabajadores de VW cobraran los sueldos más altos de todo el sector, a pesar de que tardan más que sus competidores en fabricar un vehículo.

El consorcio llegó a emplear en ese land a unos 100.000 trabajadores, y los sucesivos gobiernos regionales hicieron valer su influencia en el consorcio para proteger esos puestos de trabajo, dejando el provecho económico en un segundo plano. Ahora, eso puede cambiar. El jefe de VW, Ferdinand Piëch, podrá trasladar partes de la producción a territorios donde el negocio le salga más a cuenta.


Alemania lo acata
El Gobierno federal reaccionó de inmediato. El Ministerio Federal de Justicia anunció el inmediato acatamiento del dictamen, lo que supone la suspensión de todos los aspectos de la ley que estaban en discusión.
Pero quizá podrán mantenerse algunos de ellos, como reclaman los representantes de los trabajadores en VW. Luxemburgo no ha cuestionado, por ejemplo, el derecho a veto de los trabajadores contra traslados de fábricas.


El dictamen no pone en peligro inmediato los 325.000 puestos de trabajo en todo el mundo, 175.000 de ellos en Alemania. La marca VW ya tiene en marcha un plan de reestructuración para eliminar 20.000 puestos de trabajo en Alemania.

El sindicato IG Metall teme los cambios

El sindicato IG Metall teme que cuando el fabricante de coches deportivos Porsche asuma el control de VW no deje piedra sobre piedra. Poco después de conocerse el dictamen del Tribunal Europeo de Justicia, el presidente de IG Metall, Jürgen Peters, apeló al gobierno de la canciller Angela Merkel a que mantenga los aspectos de la "ley Volkswagen" no afectados por la resolución judicial.

El tribunal no ha criticado, por ejemplo, la disposición que garantiza a los trabajadores en Alemania un derecho de veto de los traslados de fábricas. "Ahora, está en manos del Gobierno Federal prestar su contribución al mantenimiento de los puestos de trabajo en VW", señaló Peters.