Martes, 23 de Octubre de 2007

Cuantas más multas, peor conducen

Un estudio duda de la eficacia de las multas de tráfico.

DIEGO BARCALA ·23/10/2007 - 20:03h

El conductor español presta ayuda en raras ocasiones a una persona con el coche averiado. Incluso cuantas más multas tiene, peor comportamiento demuestra al volante. A pesar de ello, está orgulloso de sí mismo. La gran mayoría de los 1.200 encuestados para un estudio de seguridad vial de la Universitat de València encargado por Audi, se describe como un conductor social.


El automovilista que respeta al resto de vehículos, a los peatones, las señales y las normas de circulación es mujer, tiene estudios, no ha sido multado en los últimos tres años y por supuesto, no lleva un deportivo. Es la conclusión de la encuesta publicada ayer que analiza, por primera vez en España, el comportamiento social de los conductores.

Más multas, más antisocial

La encuesta cuestiona la utilidad de un sistema de seguridad vial basado en el control policial. Los conductores con más infracciones -especialmente por aparcar mal- son los que menos respetan las normas básicas del buen comportamiento al volante. "Lo preocupante del dato es que las multas no consiguen modificar la conducta de los infractores", interpreta Francisco Alonso, profesor de Seguridad Vial en la Universitat de València y director del estudio.

El comportamiento habituales del conductor antisocial va desde aparcar en un lugar reservado para minusválidos hasta estacionar en un lugar reservado previamente por un conductor. "La gente tiene un comportamiento mucho más cívico en su ámbito vital que en su ámbito vial", analizó Alonso. "No se les debe confundir con conductores agresivos o violentos", añadió.

La consulta revela que uno de cada cuatro conductores que pasan por un lugar donde ha ocurrido un accidente se detiene ligeramente para ver qué ha ocurrido, pero no para. Otro porcentaje bastante alto pasa de largo y un 10% de los que se ven en una situación similar no se detiene para ayudar porque no se considera un experto.

Las conclusiones del estudio dejan a los automovilistas españoles en un lugar mediocre frente a otros países europeos. "Se debe a la mala educación y formación vial que hay en España", manifestó Alonso. En su opinión, los españoles tratan de sacarse el carné, pero no aprenden a ser buenos conductores. "El sistema sólo exige memorizar las normas de circulación". Los encuestados rechazan el control policial como método para mejorar su conducta, y apuestan por una mejor formación.

En el fondo del debate planteado por el estudio aparece la verdadera eficacia y calado de los mensajes de las campañas de seguridad vial. Los conductores consideran más graves otros delitos que los producidos por infracciones de tráfico, a pesar de los 3.000 víctimas anuales en la carretera.