Martes, 23 de Octubre de 2007

El caso Ben Barka pone en un aprieto a Sarkozy

La Justicia francesa emite una órden de busca y captura contra cinco marroquíes por el secuestro y la desaparición del líder izquierdista marroquí Mehdi Ben Barka en 1965 en París

ANDRÉS PÉREZ ·23/10/2007 - 19:53h

Más honores marroquíes para Sarkozy

El juez francés Patrick Ramaël ha tramitado órdenes de detención contra cinco responsables de la Gendarmería Real, los servicios secretos y la Policía marroquí. Desde hace años, estos cinco hombres eluden su obligación de declarar en la instrucción del caso de la desaparición del líder izquierdista marroquí Mehdi Ben Barka, secuestrado y asesinado en París en 1965.

Dos órdenes de detención llevan los nombres del general Hosni Benslimane, actual jefe de la Gendarmería Real marroquí, y Abdelkader Kadiri, hasta hace poco jefe de la inteligencia militar.

Según fuentes de la instrucción, el día del secuestro, Benslimane recibió una llamada telefónica de uno de los individuos condenado después como autor material del rapto de Ben Barka. Kadiri, por su parte, era entonces el agregado militar en la embajada de Marruecos en París.

Los otros tres marroquíes en orden de busca y captura son Miloud Tounsi, Boubker Hassouni y Abdelhak Achaachi, comisarios de policía a quienes se atribuye amplios conocimientos en materia de torturas. Cuando el dirigente marroquí desapareció, estos tres hombres estaban en París.

La decisión del juez francés ha caído como una bomba en plena visita del presidente Sarkozy a Marruecos. A preguntas en Rabat sobre el caso, el presidente francés se limitó a señalar que en Francia la justicia es independiente y que él no tiene "nada que ver" con el asunto.


Comisiones rogatorias

El juez Ramaël había dirigido en vano varias comisiones rogatorias a Rabat para que los cinco responsables testificaran en este caso.

Ahora, según fuentes judiciales y de Interpol consultadas por Público, el Ministerio de Justicia francés debe emitir un formulario conocido como Nota Roja a Interpol. Este organismo debe aprobar y difundir internacionalmente la orden de busca y captura.

Sobre el papel, sólo si algún país invoca el artículo 3 del reglamento de Interpol -que impide tramitar notas rojas cuyos objetivos sean políticos o militares- la busca y captura quedaría sin efecto.

"El Ministerio de Justicia debe tramitar las órdenes y enviarlas a Interpol, aunque sabemos que a veces puede intentar tomarse su tiempo, mucho tiempo", explicó a Público el abogado de la familia Ben Barka, Maurice Buttin.

"A Benslimane y a Kadiri no los acusamos de asesinato ni de complicidad. Sólo les pedimos que sean valientes. Cuando se dirige una Gendarmería o un servicio de inteligencia, es porque se es un hombre de poder y eso implica ser valiente", dijo Buttin.

Este letrado se encarga de la desaparición de Ben Barka desde 1966, a petición de la madre del dirigente. Es el último abogado vivo que conoce el caso desde el principio.

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