Martes, 23 de Octubre de 2007

Las obras del Casón del Buen Retiro ascendieron a unos 45 millones de euros

EFE ·23/10/2007 - 19:25h

EFE - El ministro de Cultura, César Antonio Molina (4d), junto al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (4i), y otras personalidades observan el interior del Casón del Buen Retiro, futura sede del Centro de Estudios del Museo del Prado, tras la conclusión de las obras de rehabilitación y ampliación. EFE

Con un presupuesto inicial de 8.717.000 euros, que ha ascendido finalmente a 45 millones de euros, han sido necesarios diez años de obras, la participación de 22 restauradores y 55.000 horas de trabajo para contemplar restaurado el Casón del Buen Retiro.

El edificio, futura sede del Centro de Estudios del Museo del Prado, atesora la bóveda "Alegoría del Toisón" pintada por Luca Giordano (1634-1705) cuya conservación ha sido la razón principal para que este edificio haya perdurado a lo largo de la historia.

Cesar López, secretario técnico de Gerencia e Infraestructuras del Ministerio de Cultura, recordó durante la presentación de la conclusión de las obras que cuando se empezó la ejecución de las mismas se descubrió una fisura en la bóveda. "Durante un año se trabajó en el estudio de la solución que se llevaría a cabo. Hubo que hacer un proyecto reformado que suponía un 241 por ciento sobre el presupuesto primitivo".

A partir de julio del año 2004 se produjo un cambio de óptica respecto a la utilización del Casón, en el que inicialmente estaba previsto colgar las colecciones de pintura del siglo XIX del Prado. "Su nuevo destino como Centro de Estudios requirió que se redactase un nuevo proyecto que hizo que los plazos se retrasasen", afirmó López, quien comentó que solo la decisión sobre la iluminación de la bóveda llevo seis meses.

El arquitecto Jaime Tarruell, autor y director del proyecto, ha sido uno de los que más han sufrido los sucesivos problemas surgidos a lo largo de los años así como el cambio de utilización de los espacios.

"Para preservar la bóveda hemos tenido que trabajar con el edificio en el aire, sin que se haya abierto una sola fisura y sin que se produjera ningún accidente laboral, algo que puede ocurrir en una obra tan compleja como esta. Se inició la casa por el tejado y después se rehabilitaron los contornos, pero se vio que las necesidades no se cubrían", comenzando así una larga historia de cambios.

Por ello, y aunque estos cambios se intentaron encajar en el proyecto inicial, "mucho de este proyecto se fue quedando en el guión. Además, ha habido que volver atrás en muchos momentos", comentó y afirmó que se ha hecho un edificio con todas las exigencias técnicas del siglo XXI.

Uno de los cambios producidos en este largo proceso ha sido el pasar de tres a dos niveles bajo tierra "por razones que no me competen a mi, ya que estructuralmente se podían haber hecho tres niveles", comentó Tarruell, quien bromeó con el hecho de que ha pasado por el mandato como ministros de Cultura de Carmen Alborch, Mariano Rajoy, Esperanza Aguirre, Pilar del Castillo, Carmen Calvo y Cesar Antonio Molina, "además de cuatro presidentes de Patronato y cinco directores del museo".