Martes, 23 de Octubre de 2007

Cuarentena obras del Barceló más íntimo se exponen desde hoy en la Fundación Godia

EFE ·23/10/2007 - 16:37h

EFE - Cuarenta y seis pinturas, dibujos y cerámicas del artista mallorquín Miquel Barceló, procedentes de colecciones privadas, se presentan desde hoy en una exposición en la Fundación Godia de Barcelona, que muestra su dimensión más intima, más allá de los formatos monumentales y sus grandes intervenciones en espacios públicos. EFE

Un total de 46 dibujos, pinturas y cerámicas del mallorquín Miquel Barceló, procedentes de coleccionistas privados catalanes, se exponen desde hoy en la Fundación Godia, mostrando la dimensión más íntima del artista y ofreciendo testimonio de su estrecha relación con los materiales.

Comisariada por su amigo Enrique Juncosa, director del Museo Irlandés de Arte Moderno de Dublín, la exposición "Barceló en las colecciones privadas de Barcelona" permitirá al público conocer, siguiendo un orden cronológico, muchas obras inéditas, que no acostumbran a figurar en retrospectivas y catálogos, especialmente de los primeros años.

Juncosa ha explicado hoy en rueda de prensa que, aunque hay algún lienzo de gran formato, han buscado "obras más pequeñas y que, además, se hubieran visto poco", de las colecciones privadas de Salvador Riera, Ángel Surroca, José Mestre, Fundación Alorda-Deksen, Felipe Vuelta o Manuel Mayoral, entre otras.

A su juicio, estos conjuntos de piezas permiten realizar un recorrido por la obra del pintor de Felanitx (Mallorca), con dibujos, pinturas y cerámicas de diferentes momentos y temáticas variadas.

"Brega de cans" (Brega de perros), del año 1981, un óleo de los más importantes de la etapa catalana del artista, se encuentra en la primera sala de esta muestra, igual que dos cuadros que estuvieron en la Documenta 7 de Kassel: "Nu pujant escales" (Desnudo subiendo escaleras) y "Volador sobre la ciudad", de 1982.

En la segunda sala se exhiben obras de entre los años 1982 y 1985, fruto de los viajes que realizó Barceló por Europa, después de presentarse en Kassel, y una vez instalado en París.

Resalta "La dessinateur à Vienne" (El dibujante en Viena), donde el propio pintor aparece trabajando obsesivamente, pensativo e indiferente a lo que se ve por la ventana. También, "Tableaux flotant" (Cuadros flotantes), una tela en la que hay pintada una barca, a la deriva, y a punto de hundirse.

El recorrido por la exposición prosigue con una parada en algunos de los dibujos y pinturas que el artista ha concebido en Mali, país que visitó por primera vez en el año 1988 y que ejerce sobre él una gran influencia y fascinación.

Precisamente, a partir de este primer viaje a África, los guijarros se convierten en uno de los temas predilectos de sus dibujos y pinturas.

Las obras de cerámica, centrales en el trabajo de Barceló desde mediados de los años noventa, cuentan, en exclusiva, con otra de las salas de la Fundación Godia.

El público verá desde algunas de sus terracotas hasta una de las pruebas que utilizó para armar los grandes plafones de la Catedral de Palma, dedicados al milagro de los panes y los peces.

La última de las salas de esta retrospectiva abarca un grupo de obras, desde 1986 a la actualidad, como "Lumiere avec bijoux" (Luz con joyas), una de las seis lámparas que el pintor presentó en la Waddington Galleries de Londres en 1987.

Otros cuadros de esta zona son "Paysage pour auvegles sur fond jaune" (Paisaje para ciegos sobre fondo amarillo), que forma parte de los denominados cuadros blancos de finales de los años ochenta, en los que Miquel Barceló pretendía injuriar la pintura y "El Tercero", de 1990, que corresponde a "Tauromaquias", una de sus series más conocidas.