Lunes, 22 de Octubre de 2007

Colapso no, indigación sí

Fomento no aclara a los usuarios de Carcanías de Barceona cuanto tiempo estará la red patas arriba.

GLÒRIA AYUSO ·22/10/2007 - 21:17h

Decenas de barceloneses hacen cola para subir a los autobuses. AFP

Una semana, diez o catorce días". Con esta inconcreción se refirió ayer el Secretario de Infraestructuras, Víctor Morlán, sobre el tiempo que el servicio de Cercanías de Barcelona estará patas arriba. El corte total del corredor ferroviario más transitado de todo el Estado por culpa de las obras del AVE provocó ayer colas de entrada y salida a Barcelona y un incremento del tráfico en el interior de la ciudad.

También obligó a más de 100.000 personas a levantarse más temprano y aguantar con paciencia cambios en el recorrido hacia el trabajo y continuos trasbordos del tren a los autocares habilitados para realizar el trayecto por carretera. La previsión de los ciudadanos, que realizaron ayer sus desplazamientos de forma escalonada, contuvo el previsible caos viario en el primer día laborable después del incidente.

Las principales quejas de los afectados fueron la falta de información y la obligación de tener que pagar un billete de un servicio ineficiente. Por la noche, Fomento anunció que las líneas C-2 sur, C-7 y C-10, las más afectadas, serán gratuitas a partir de hoy.

Un error en las obras del AVE provocó el sábado en Bellvitge el desplazamiento de la pared de un túnel que pasa a muy pocos metros, el de Ferrocarrils de la Generalitat (FGC), comprometiendo la seguridad de los pasajeros. La empresa que realiza las obras, OHL-Guinovart, inyectó hormigón en un lugar inadecuado. Las líneas C-2 y C-10 y el paso de trenes de medio y largo recorrido se cortaron inmediatamente entre Bellvitge y la estación de Sants, así como la circulación de los convoyes de FGC.

Garantías de seguridad

Una semana era el periodo que el Ministerio de Fomento se había dado para arreglar los graves problemas de la red. Ayer el plazo se alargó. Por primera vez, Morlán se resguardó bajo el paraguas del deber de garantizar la seguridad. Un día antes del accidente del sábado, los reponsables del Ministerio habían reiterado por activa y por pasiva que las obras no afectaban para nada a la integridad de los usuarios.

"Hay que reabrir la circulación de las líneas con las máximas garantías de seguridad", afirmó ayer Morlán, que añadió que precipitarse "no sería bueno". La reapertura dependerá del proceso de auscultación del terreno y de las actuaciones en el túnel de Ferrocarils de la Generalitat.
Fomento y la Generalitat han decidido dar prioridad al funcionamiento de Cercanías, con muchos más usuarios. Por ello, los trenes de Ferrocarrils no podrán volver a pasar por el tramo afectado, entre Plaça d'Espanya y L'Hospitalet, al menos durante dos meses. Éste es el tiempo que se tardará en volver a garantizar la estabilidad del túnel.

Más retenciones

Renfe habilitó 230 autrobuses para realizar un recorrido alternativo al tramo afectado vía carretera. Buena parte comunicaron la estación de Gavà (Baix Llobregat) con la avenida Maria Cristina de Barcelona. Hasta las seis de la tarde según Renfe 57.147 personas había utilizado el plan especial de trasbordos y autobuses.

Los usuarios tuvieron que aguantar largas colas a primera hora de la mañana para entrar en la ciudad. Los que optaron por hacer uso del transporte público alternativo tuvieron que esperar para poder subir a los autobuses, ya que de siete a nueve de la mañana hubo algunas aglomeraciones en la estación de Gavà. La autopista del Garraf y la C-31 también registraron retenciones mayores a las ya habituales entre las 6.00 y las 8.00.

Los accesos a la ciudad por la Gran Via y Diagonal vieron incrementado el tráfico en un 10%, lo equivalente a un día de lluvia, según el Ayuntamiento de Barcelona. "Se ha producido una entrada a la ciudad escalonada porque algunos conductores han avanzado el horario ante la previsibles colas por los problemas de Renfe", explicó el consistorio.

El dispositivo alternativo pasó ayer la prueba de fuego "razonablemente bien", según Morlán. Ayudó el hecho que hubo menos pasajeros. Cercanías registró entre un 12 y un 16% menos de viajeros, mientras que en la línea de FGC hubo un 20% menos del pasaje habitual de un lunes.