Lunes, 22 de Octubre de 2007

Los colectivos cristianos de base piden a los obispos una nueva COPE

Critican que la Conferencia Episcopal, propietaria de la cadena, "mire para otro lado"

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·22/10/2007 - 21:19h

“Desde nuestra perspectiva evangélica, debemos expresar con firmeza nuestro escándalo ante unas actitudes muy poco cristianas de las que se hace gala en determinados espacios de la COPE”. Así se dice en uno de los innumerables manifiestos redactados por colectivos cristianos de base contra la actuación de la cadena propiedad de los obispos.

“Hay una falta crónica de pluralismo y sus planteamientos son contrarios a la doctrina de la Iglesia”, señala José Miguel Rodríguez, economista, profesor universitario y miembro de Cristianos en Red de Valladolid. José Miguel fue uno de los redactores del comunicado mencionado antes.

Despide odio
En junio de 2006, la Associació Cristianisme al Segle XXI, que agrupa a una docena de colectivos cristianos de base de Catalunya, elevó una queja contra la COPE ante el tribunal eclesiástico de la Rota, que no la admitió a trámite. Josep Mª Gasch, abogado y miembro de Cristianisme al Segle XXI, cree que el problema de la emisora católica es “la forma de odio que despide, que va en contra del ideario de la cadena”. “Sus contenidos (Gasch cita los apellidos de dos locutores, Losantos y Vidal), son contrarios a la doctrina sobre medios de comunicación que nace del Concilio Vaticano II y son contrarios también al Evangelio”.

Javier Vitoria ya no escucha la COPE, ironiza y dice que hacerlo “va contra la Constitución, el médico y la moral”. Este profesor de Teología de la Universidad de Deusto colabora con Radio Popular de Bilbao, una emisora que se descolgó de la cadena de los obispos hace 15 años, resume con la palabra “bodrio” la programación de la emisora.

La cadena “miente y difama”, según Javier Vitoria, quien acusa a sus dueños, los obispos, de ser “cómplices de la inmoralidad objetiva” que supone esa emisora. “La veo como un fenómeno paranormal e imposible, no hay lógica que lo explique”, señala Jordi Listerri, periodista, miembro de colectivos cristianos de base y director de la revista cristiana Foc Nou. “No entiendo en favor de qué libertad los obispos no toman medidas, tampoco desde la perspectiva de Roma” denuncia Listerri.

Periodista también, Inmaculada Franco se pronuncia a título personal a preguntas de Público, aunque forma parte del Movimiento de Profesionales Cristianos. “Su tono es insoportable”, dice, “no se corresponde con una emisora de titularidad católica, aunque decir esto es una obviedad”. Inmaculada Franco lamenta la actitud de indiferencia de la Conferencia Episcopal, “no se puede mirar para otro lado cuando se es el dueño de una emisora, no es tolerable”, concluye.