Lunes, 22 de Octubre de 2007

Un nuevo modelo de inmigración "justo e inteligente"

Intermón Oxfam presenta en un informe una nueva política migratoria

MIGUEL ÁNGEL MARFULL ·22/10/2007 - 21:14h

Intermón Oxfam, IO, una ONG con cincuenta años de experiencia y presencia en proyectos de desarrollo en cincuenta países pide un nuevo modelo de inmigración “más justo e inteligente”. Los responsables de IO presentaron ayer un informe con un título revelador: “Puertas al mar”. Eso es lo que tratan de poner, a su juicio, las políticas migratorias que se aplican en Europa.

Dos líneas sintetizan la respuesta política ante el fenómeno migratorio. La conservadora, que se traduce en vallas más altas, y la progresista, que pide mejorar las condiciones de los países de origen. Intermón Oxfam propone una tercera vía. No pide fronteras abiertas, comprende la necesidad de control, pero exige flexibilidad en el flujo de inmigrantes.
“El celo de los países ricos para restringir la entrada de personas sólo es comparable con su empeño para que circule todo lo demás”, señaló Gonzalo Fanjul, coordinador del informe.

Desmontar mitos

La inmigración “es un derecho”, señala el estudio. “Nadie emigra por capricho”, resume Ariane Arpa, directora general de Intermón Oxfam. Arpa señala que la “inmigración es una gran oportunidad para todos, tiene riesgos, pero también incontables oportunidades”. El auge de este fenómeno en España “debería ser la mejor noticia económica de los últimos años”, enfatizó Gonzalo Fanjul.

El informe propone una nueva política migratoria basada en tres pilares. El primero invita a generar oportunidades para no emigrar, reduciendo los factores por los que los inmigrantes se ven obligados a abandonar sus países de origen. Esto se puede conseguir, según IO, estableciendo reglas comerciales justas. Intermón Oxfam apuesta también por reformar el modelo de gestión de las migraciones, facilitando el movimiento de trabajadores no comunitarios. El objetivo, a su juicio, debería ser ordenar la inmigración en lugar de bloquearla, que es la política que aplican hasta ahora los países desarrollados.

La última clave del modelo pone la emigración al servicio del desarrollo. Para ello se necesita, según el informe, abaratar el coste de las remesas que los inmigrantes envían a sus países de origen.