Lunes, 22 de Octubre de 2007

Gore cobra 200.000 euros por una conferencia en Palma y niega el acceso a los medios

EFE ·22/10/2007 - 22:30h

EFE - El ex vicepresidente estadounidense y premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, durante la conferencia que ha pronunciado esta tarde en Palma de Mallorca. EFE

Palma 22 oct (EFE).- El ex vicepresidente estadounidense y premio Nobel de la Paz 2007, Al Gore, ha pronunciado esta tarde una conferencia en Palma de Mallorca por la que ha cobrado aproximadamente 200.000 euros y a la que ha negado el acceso a los medios de comunicación.

Fuentes del Instituto de Empresa Familiar, organizador del Congreso en el que ha participado Gore, confirmaron a Efe que Gore ha cobrado "aproximadamente" la citada cantidad por hablar ante más de 600 empresarios españoles de su documental "Una verdad incómoda" y de la lucha contra el cambio climático.

La presencia del ex vicepresidente estadounidense ha suscitado una gran expectación, y numerosos periodistas se apostaron durante más de hora y media a las puertas del Auditorio de Palma para intentar fotografiarlo y pedirle unas declaraciones.

El recientemente galardonado Premio Nobel de la Paz entró en el recinto por una puerta trasera por lo que no fue visto por la prensa, y nada más llegar impartió su conferencia, ayudado por filminas y diapositivas.

Aunque las fuentes consultadas insistieron en la confidencialidad del contrato con Gore, explicaron que la empresa que gestionó la presencia del ex vicepresidente en el décimo Congreso Nacional de la Empresa Familiar reclamó que se prohibiera el acceso a los periodistas, así como la grabación de la intervención del político estadounidense.

Los términos del contrato de la conferencia de Gore en Palma son más estrictos que los de la charla que impartirá mañana en Barcelona en la inauguración del Congreso Inmas forum, que se celebrará desde mañana y hasta el 25 de octubre.

Así, mientras hoy ha estado prohibido el acceso total de los medios, mañana Gore podrá ser fotografiado durante cinco minutos por los redactores gráficos, que después deberán abandonar la sala.