Lunes, 22 de Octubre de 2007

Tres meses de baja para un policía con la mandíbula fracturada en el desalojo de las chabolas

EFE ·22/10/2007 - 14:01h

EFE - En la imagen, numerosos vecinos del asentamiento chabolista de la Cañada Real Galiana se dirigen a la Junta Municipal del Distrito de Vicálvaro por la A-3, escoltados por la Policía Nacional, para protestar por el desalojo, de una vivienda ilegal, que causó una batalla campal. EFE

El inspector de Policía al que le fracturaron la mandíbula de una pedrada durante los incidentes del pasado jueves en la Cañada Real Galiana, tendrá que estar tres meses de baja, ha informado la Jefatura Superior de Policía de Madrid.

La misma fuente precisó que el agente, que ya se encuentra en su domicilio, no podrá comer alimentos sólidos durante al menos dos meses, ya que le han tenido que colocar tres placas de titanio y 12 tornillos de sujeción.

El herido, que ha perdido algunas piezas dentales, tiene 38 años e ingresó en el cuerpo en 1997.

El director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, ha dado instrucciones para que se identifique y se detenga al culpable de agredir a este agente.

Mesquida, que fue a verle cuando estaba ingresado en el hospital Montepríncipe, recordó el viernes durante la visita que agredir a un agente de la autoridad "es un delito perseguible, que se va a perseguir".

Añadió que para identificar al autor o autores de la agresión, se está procediendo al visionado de las imágenes de los incidentes entre los vecinos del asentamiento chabolista y la policía, cuando ésta se disponía a desalojar una vivienda ilegal.

Agentes de la Policía Nacional se han desplazado esta mañana al lugar para realizar reconocimientos entre los vecinos y comprobar identidades, han confirmado a EFE fuentes de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, que no quisieron precisar los motivos de la operación.

Los vecinos de la zona aseguran que la policía ha acudido esta mañana para "parar y cachear" a los hombres del barrio, e incluso alguno afirma haber visto que a dos de ellos se los llevaron detenidos, extremo que niegan las fuentes de la Policía Nacional, que tratan, según han dicho a EFE, de hacer su trabajo "lo más tranquilos posible".