Lunes, 22 de Octubre de 2007

El 8% de los jóvenes españoles corre un alto riesgo de adicción a la tecnología

EFE ·22/10/2007 - 14:35h

EFE - En la imagen de archivo, un grupo de 24 jugadores prueba el juego 'Starcraft2' de la casa Blizzard en la mayor feria europea de informática y videojuegos, la "Games Convention", celebrada en Leipzing, Alemania. EFE

El 8% de los españoles de entre 18 y 34 años corre un alto riesgo de padecer una adicción a productos tecnológicos de última generación, según un estudio elaborado por la empresa Append.

Esta empresa de investigación de mercados a nivel nacional, ubicada en Vitoria, ha realizado un estudio para determinar en qué medida el uso excesivo de las nuevas tecnologías emergentes puede suponer un riesgo de aislamiento en los adultos.

El estudio revela que el español medio no parece especialmente obsesionado por consumir tecnología de última generación como videojuegos, teléfonos móviles, ordenadores o GPS.

Aunque no se obsesiona con la adquisición de productos recién salidos al mercado, sí se observa claramente que los hombres y los encuestados más jóvenes están notablemente más predispuestos a este tipo de consumo. Igualmente se aprecia que los segmentos con mayor formación son los más asiduos a este tipo de consumo.

Pese a esta aparente baja obsesión por consumir tecnología, uno de cada seis españoles manifiesta cierta tendencia al aislamiento y reconoce no ser consciente del paso del tiempo cuando se entretiene con productos de este tipo.

Incluso el 17,3% de los adultos consultados reconoce haber sido amonestado por un uso excesivo, y un 11,3% confiesa que llega a soñar con cómo resolver un juego o un programa informático.

Esta tendencia al aislamiento es más acusada en el segmento masculino, y es que el porcentaje de hombres que llega a soñar con la solución de un juego casi triplica al de mujeres (16,3% frente al 6,4%).

El hecho de pasar mucho tiempo haciendo uso de videojuegos u ordenadores no parece implicar a priori un aislamiento de la persona, ya que se tiene en cuenta la tendencia a jugar con otras personas tanto de manera presencial como a través de internet.

Sin embargo, más del 15% de los entrevistados reconoce que como consecuencia de estos hábitos sociales pasa más tiempo comunicándose con sus amigos por teléfono u ordenador que estando físicamente con ellos.

Según el informe, el uso excesivo de las tecnologías alcanza a algo menos del 4% de la población adulta, llegando a ser extremo tan sólo en el 0,8% de los casos.

Esta cifra es similar al índice de prevalencia de ludopatía que arrojan diversos estudios realizados en España. Tradicionalmente han sido los hombres los que han tenido más fácil el acceso a la tecnología, de ahí que sean ellos los que soporten el mayor nivel de riesgo.

No obstante, se aprecia claramente además que las conductas más extremas se dan exclusivamente entre hombres jóvenes.

Los hábitos tecnológicos reconocidos por este segmento de jóvenes implica que nos encontramos con un 2,7% de tecnoadictos y con un 8% con alto riesgo a padecer esta adicción.

El informe arroja además un mayor riesgo entre la población masculina, si bien entre las nuevas generaciones este aparente desequilibrio entre sexos tiende a reducirse como ya sucedió en otros consumos como el de alcohol o tabaco.