Domingo, 21 de Octubre de 2007

Aguirre pide al rey un mejor trato para Jiménez Losantos

El locutor lleva dos años pidiendo la dimisión del Monarca

Público ·21/10/2007 - 20:57h

Esperanza Aguirre pasó de intercesora a objeto del enfado real en unos minutos. Según desveló ayer El País , el pasado 11 de octubre, víspera de la Fiesta Nacional, la presidenta autonómica asumió frente al rey la defensa del locutor Jiménez Losantos que lleva dos años pidiendo su abdicación.

En un almuerzo ofrecido por la Casa Real tras la reunión del patronato del Instituto Cervbantes, Aguirre trató de romper una lanza por el locutor. Al hilo de un comentario del Rey sobre la crispación que rodeaba a la celebración de la Fiesta Nacional, la presidenta reclamó: "No sé si os va a gustar lo que voy a plantear, pero creo que se debe dar un trato humano a Jiménez Losantos".

Los asistentes, entre ellos la reina Sofía, el presidente de Gobierno, el ministro de Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, el embajador argentino en España, Carlos Bettini, y el escritor Francisco Ayala no daban crédito. En dos años de enfrentamiento con la Casa Real, el locutor de la cadena COPE ha acusado a Juan Carlos I de "ayudar a los que se cargan España" y respaldar un golpe de Estado urdido por el PSOE y ERC.

"Es intolerable"
Juan Carlos I respondió desconcertado: "¿Cómo? ¿Más trato humano que yo doy a todos? A todos por igual, sin discriminación". Aguirre insistió. "Yo entiendo que la Casa Real y la Moncloa deben darle un trato mejor, no discriminarle".

El enfado del Rey iba en asceso. "Es a mí a quien tiene que dar un trato humano. ¿Pero qué es esto? Es intolerable", le reprochó.

Cuando Aguirre insistió en que para arreglar las diferencias era necesario mejorar el tratamiento el rey zanjó la conversación: "Le he dicho a Rouco Varela que recen menos por mí y la monarquía y se ocupen más de la Conferencia Episcopal que controla la COPE". Al terminar la comida, Aguirre quiso decir la última palabra: "Bueno, vamos a ver que pasa mañana en el desfile".

Asombro en la Casa Real

Un portavoz de la Casa Real se negó a hacer comentarios sobre conversaciones privadas, pero confesó su " sorpresa y asombro" porque se "intente transcribir una conversación" donde "no había ni cámaras ni grabadoras".

El PP criticó también la difusión de la conversación. El portavoz popular en el Senado, Pío García Escudero, subrayó que "las conversaciones con el rey siempre son privadas y nunca deben comentarse ni difundirse". Sólo el PSOE entró en el fondo de la conversación. El secretario general de los socialistas madrileños, Tomás Gómez, reclamó a Aguirre que deje de confrontar "con todo el mundo, hasta con la Corona defendida por todos los españoles".

La intercesión de Aguirre llegó el mismo día que Losantos había reculado en sus críticas al rey. Desde las ondas de la COPE rectificó: "Retiro lo de la abdicación, que el rey cumpla con sus obligaciones...". La frase trataba de rebajar un enfado de la Casa Real que días antes había hecho público el presidente de Cantabria, Miguel Ángel Revilla, en su visita a la Zarzuela. Revilla aseguró que el rey estaba más molesto" con las críticas "ultras" que con las quemas de fotos independentistas. Jiménez reaccionó. El paso atrás, sin embargo, esta vez acabó en traspiés.