Domingo, 21 de Octubre de 2007

"La exigencia de Izquierda Unida ha facilitado el giro a la izquierda"

FERNANDO GAREA ·21/10/2007 - 13:26h

Gaspar Llamazares opta a ser candidato de Izquierda Unida en las generales de 2008, pero antes tendrá que ganar las primarias que, por primera vez, se celebran en la federación. Su oponente es Marga Sanz, apoyada por el ‘aparato’ del PCE, al que desde hace tiempo está enfrentado Llamazares. El actual líder de IU presenta en su hoja de servicios los proyectos de ley que ha pactado en esta legislatura con el Gobierno del PSOE. Las críticas de su oponente y del PCE se centran, precisamente, en la supuesta pérdida de identidad de la federación, diluidas en su cercanía a los socialistas. Él asegura que, gracias al trabajo de su grupo parlamentario, es la primera legislatura con un Gobierno de izquierdas, apoyado por formaciones de izquierdas.

¿Qué ha aportado IU en esta legislatura?

Estabilidad de izquierdas frente a la desestabilización política y social que ha buscado el PP para deslegitimar los resultados electorales. Ha aportado una oposición constructiva con una exigencia de izquierdas, que ha permitido girar hacia la izquierda como no se había hecho nunca. Me refiero, por ejemplo, a la retirada de tropas de Irak, la retirada del Plan Hidrológico o el establecimiento de derechos civiles.

Incluso donde el PSOE se ha resistido a avanzar hemos presionado para conseguir logros como la universalización por la Ley de Atención a la Dependencia a la que se resistía Solbes e Izquierda Unida jugó un papel decisivo. Después de la sanidad pública, la educación y las pensiones, ése es el cuarto gran paso de la atención a los ciudadanos. Al mismo tiempo, hemos conseguido no desdibujar nuestro perfil con temas como Afganistán, Sáhara o nuestra propuesta de reforma fiscal progresiva o de medio ambiente. El republicanismo o el laicismo.

Cuanto más se acerca uno al sol más corre el riesgo de quemarse y deshacerse, es decir, ¿corre IU el riesgo de pagar en las urnas ese apoyo al PSOE?

Tenemos el mismo riesgo de quemarnos por acercarnos demasiado al sol que el de irnos por un agujero negro. Es tan arriesgado tener una identidad con el Gobierno del PSOE como marcar identidad propia y no mancharse en política y convertirse casi en una secta dogmática. Eso quiere una parte de mi organización, pero yo no lo comparto. Hay que intervenir en política para marcar nuestra identidad, con una estrategia propia con iniciativas de izquierdas y marcando diferencias con el Gobierno, frente a la política de ruido del PP que quiere presentar al PSOE y sus políticas liberales como políticas de izquierdas.

¿En qué temas no ha logrado empujar al PSOE a su posición?

Una de las mayores frustraciones del Gobierno es su incapacidad para desarrollar en torno a la retirada de tropas de Irak una nueva política exterior, sólo ha habido una restauración de lo que hizo el PSOE en otros momentos de su historia, con contradicciones en el Sáhara, América Latina o Palestina. La otra gran frustración es la incapacidad para siquiera atisbar un modelo económico o de desarrollo alternativo, más justo y sostenible.

Pero en política exterior se dice que sí ha habido un cambio hacia otros aliados como Evo Morales, Hugo Chávez, etcétera.

No, eso es un tópico y una caricatura que se intenta hacer de Moratinos. No ha habido ese viraje, se está menos alineado con EEUU en América latina y se es más respetuoso con esos procesos, pero los grandes rasgos de la política exterior, como la relación trasatlántica y el europeísmo retórico no se han modificado. Con la Constitución europea se vio su incapacidad para tener una voz propia.

¿Hay alguna posibilidad de que IU apoye los Presupuestos?

Muy pocas, aunque mantenemos abierta la expectativa. No por nosotros sino porque el Gobierno no tiene margen de maniobra para negociar, lo ha gastado todo para negociar consigo mismo. Lo ha utilizado más para la política de cheques electorales que para girar la política presupuestaria hacia la izquierda.

¿Teme el voto útil en el que los electores prefieran apoyar al PSOE, porque los votos de IU no siempre se transforman en escaños?

No es mecánicamente así, porque el voto a IU es todo imprescindible para que se traduzca luego en grupo parlamentario. El voto en Formentera o Lanzarote es imprescindible para tener grupo parlamentario y, por ejemplo, la no contabilización de una coalición en Canarias nos hizo perder grupo en la época de Gerardo Iglesias. Nosotros no disputamos los diputados con el PSOE, en la mayoría de los casos se disputan con la derecha, o sea que es doblemente útil el voto. Somos pocos diputados por un sistema electoral injusto, pero muy útiles porque somos determinantes de la política con un Gobierno en minoría.

IU necesita tener cuatro veces más votos para tener escaños que otros partidos. Por ejemplo, CiU tiene la mitad de nuestros votos y el doble de nuestros escaños. Esto se solucionaría subiendo el número de diputados y creando un fondo de restos para repartir esos escaños.

IU da impresión de división interna por las voces diversas sobre asuntos concretos como el País Vasco y por la discusión de su liderazgo al forzar unas primarias con candidato alternativo.

En IU lo que hay es una organización políticamente plural y desde el punto de vista del territorio, federal y a veces hay también excesos en la organización en relación a la gestión de esa pluralidad que nos hacen aparecer como embroncados o confrontados. Debemos paliar eso, pero lo más importante es la pluralidad y los mecanismos participativos y transparentes. El problema no es la pluralidad sino cómo se gestiona a veces.

¿Cómo se explica que el núcleo principal de IU, el PCE, esté enfrentado a su líder?

El PCE es el partido que ha dado origen a IU y el mayoritario, pero en IU las cosas funcionan ya de manera soberana y cada hombre y cada mujer se debe a IU y funcionan con su voto y su cabeza. Es compatible con que en determinados momentos el PCE tenga una posición diferente a la de la mayoría de IU. Otra cosa es que yo piense que no es bueno para el PCE tener una identidad demasiado diferenciada de la de la mayoría de IU, pero eso es más una recomendación al PCE que un problema para IU.

¿Qué diferencia hay entre Marga Sanz, su rival en las primarias, y usted?

Creo que tiene que explicarlo quien se presenta como alternativa, no quien representa la política de la organización. Supongo que se hace para utilizar un instrumento positivo de funcionamiento interno, porque piensan que representa una política alternativa. Si nos atenemos a lo que han defendido en los últimos tiempos esa línea se caracteriza por su diferencia en relación a la conciliación del grupo parlamentario, la apertura de IU a las alianzas, con respecto a los acuerdos con el PSOE y el Gobierno, y por su aspiración a mayor perfil propio de IU, que yo creo que no está en peligro.

No sé si eso justifica la presentación de una candidatura y tienen que explicar si es viable su alternativa de una IU cerrada, aislada y ensimismada, incapaz de cerrar acuerdos y que  no es receptiva al carácter plural del país y la organización, a la que le sobra Eskerbatua o la organización en Catalunya. Es una mirada muy reductora y yo prefiero la nueva política, aunque sea arriesgada, de apertura.

¿Tiene sentido ser comunista hoy?

Sí. Sigo siéndolo porque lo tiene en sentido global como lucha contra la marginación, la guerra, la pobreza, hacia un mundo igualitario. Tiene más sentido todavía en la tradición de los comunistas españoles que ha aunado valores muy republicanos de la igualdad y la libertad y la fraternidad entre los pueblos de España en el federalismo.

¿Es compatible ser comunista con ser nacionalista?

Es compatible ser del PCE, ser federalista en IU e internacionalista y tener alianzas con fuerzas de la izquierda nacionalista. Creo que esa tendencia a negar la identidad es un esfuerzo valdío, sobre todo en el momento de la globalización.

¿Es legal la consulta que promueve Ibarretxe?

La propuesta es legítima, porque corremos el riesgo de anteponer el rechazo. Además, comparto con los compañeros de Euskadi que las cosas no se pueden subordinar a lo que diga ETA y la política debe tener autonomía para actuar al margen de la organización terrorista. Hay procedimientos democráticos para encauzar esas aspiraciones. Recuerdo los dos principios de Elkarri: No imponer, no impedir y los aplicaría al futuro del autogobierno en el País Vasco. Defenderemos el máximo acuerdo entre partidos nacionalistas y no nacionalistas y que cuando se celebre el referéndum resolutivo haya una situación de paz.

¿Qué posición mantendrá en ese referéndum?

Hay una primera parte que es la consulta, pero luego en ese referéndum resolutivo defenderemos que se mantenga la relación dentro del Estado español y, si acaso, haya un desarrollo estatutario con una mejor inserción de Euskadi en el resto del Estado y rechazaremos una posición independentista.

¿Existe el derecho de los vascos a decidir?

Sí, con muchas fórmulas. De hecho los vascos vienen decidiendo de muy diversas maneras desde hace años en el Estatuto, las convocatorias electorales, etcétera.

¿Si el Gobierno impide la consulta, usted apoyará a Ibarretxe o al Gobierno?

Hay que ver cómo evolucionan los acontecimientos. En la primera consulta tiene competencia el Gobierno vasco, porque no es con referéndum, en el que sí tiene la competencia exclusiva el Estado. Si no hay autorización del Gobierno el referéndum posterior no se podrá hacer.

¿Hay diferencia entre consulta popular y referéndum?

Sí la hay. De hecho la propia Constitución y el Estatuto vasco hablan de consulta con referéndum y consulta, pero nunca se ha experimentado la alternativa al referéndum, con muchas posibilidades.

Pero si hay censo y urnas ya es ilegal, ¿no?

Sí, y debe estar autorizado por el Gobierno.

¿Habrá que terminar dialogando con ETA?

En estos momentos me parece un error hablar del diálogo con ETA. Se podrá hablar de eso en el momento en el que ETA deje de matar y atentar, pero ahora, que hay una ofensiva terrorista, no me parece el momento para hablar más que de la unidad de las fuerzas políticas y la primacía del Estado de derecho y para emplazar al mundo abertzale a liberarse del mundo de ETA. Hemos aprendido mucho y la próxima vez ya no será con una tregua o un alto el fuego y como dijo Patxi Zabaleta lo único creíble a largo plazo será el fin definitivo e irrevocable de la violencia, es decir, el fin de la estrategia violenta.

¿Qué le parece el encarcelamiento de los dirigentes de Batasuna?

El primer responsable es la propia Batasuna que ha sido incapaz de desvincularse de ETA y en el momento de la ruptura de la tregua ha empezado a argumentar políticamente la vuelta de ETA a la violencia.

¿Se debe ilegalizar ANV?

Yo creo que no se debe ilegalizar porque estoy convencido de que sigue siendo útil en la lucha antiterrorista diferenciar a los violentos de su entorno. A los violentos, el Estado de derecho y al entorno, puentes para actuar en política.

¿Hay una sobreprotección legal de la Familia real?

Lo que hay es una sobreactuación en relación a la quema minoritaria de fotos, que se ha producido siempre y hay una exageración en considerar esos actos, que pueden ser de mal gusto, como punibles. Nunca deben llevar aparejada la aplicación del Código Penal.

¿Por qué hacía falta la Ley de Memoria Histórica?

La democracia tiene pendiente la asignatura de que en la Transición se confundió el perdón imprescindible con el olvido peligroso para la salud de la democracia. Hay que sacar la memoria del olvido y tener una memoria democrática compartida, aunque sea con la oposición del PP que gestiona la herencia del franquismo.

¿En Cuba faltan libertades?

Es necesario que para hacer un análisis equilibrado se reconozcan los derechos y las libertades que la revolución cubana ha traído consigo. Significa la vida de mucha gente, con tasas de supervivencia y de escolarización que no hay en ningún país de Latinoamérica. El bloqueo afecta a Cuba y limita sus posibilidades, pero el propio gobierno cubano ve necesario que haya reformas.

¿Si exigen que se condene la dictadura de Franco, por qué no condenan la de Cuba?

No es una dictadura, no es parangonable ni siquiera desde el punto de vista teórico. Cuba es una revolución sometida a cerco y a acoso y así es como la consideramos una parte importante de la izquierda.

En todo caso, no hay libertades.

El modelo que defiende IU es un modelo pluralista y socialista de derechos sociales y civiles, teniendo en cuenta la realidad de cada lugar. Es nuestro modelo para todos los países, pero no vamos a dar lecciones a ningún país y menos a Cuba, que debe hacer su propio camino con el respeto y el apoyo de otros países como España y de la izquierda española.

¿Si hay debates a dos en RTVE ustedes recurrirán?

En un sistema pluralista debe haber debate pluralistas y no a dos, porque las elecciones no son presidenciales.