Domingo, 21 de Octubre de 2007

Eva Acosta revisa la "leyenda" de Pardo Bazán para los lectores del siglo XXI

EFE ·21/10/2007 - 11:39h

EFE - Fotografía de archivo de la escritora gallega Emilia Pardo Bazán. EFE

La investigadora Eva Acosta trata de acercar al lector de hoy la vida y obra de una de las escritoras españolas más importantes de la segunda mitad del siglo XIX, Emilia Pardo Bazán, una mujer dinámica e individualista, que se convirtió en una leyenda.

Acosta es la autora de dos libros, editados por Lumen, la biografía "La luz en la batalla" y una recopilación de "Cuentos" de Pardo Bazán, que fue "la figura femenina más conocida, después de la Reina, para el imaginario colectivo" de su época.

En declaraciones a EFE, Acosta expresa su voluntad de acabar con los tópicos asociados a Pardo Bazán, que abarcan desde los aspectos ideológicos hasta sus características físicas, pasando por su conducta.

Los lugares comunes, producto del desconocimiento, describen a Pardo Bazán como una "devora-hombres", que tuvo historias amorosas con todo el gremio de escritores, o una santa y beata, que se arrimaba a la derecha más infecta, según Acosta.

Emilia Pardo Bazán, que nació en La Coruña en 1851 y murió en Madrid en 1921, era una mujer "muy de su tiempo", que se atrevió a transgredir algunas prácticas sociales, por ejemplo, al reivindicar el trabajo a cambio de dinero, algo que en su medio social era "prácticamente una herejía".

Pardo Bazán, que no era noble por cuna, sino que se ganó el título de condesa como escritora, se mostraba partidaria de viajar y salir de las fronteras "simplemente por higiene mental", a diferencia de sus pares, que no lo hacían y se burlaban de las novedades que traía a España, como los novelistas franceses o rusos.

Era una mujer "dinámica e individualista", que pensaba que la sociedad española tenía que evolucionar de determinada manera, sin desvincularse de su estatus y sin adherirse a ningún movimiento feminista de los que comenzaban a gestarse en España.

Acosta cree que Pardo Bazán es una autora "olvidada" debido a su propia "rareza" y a su posición ideológica "sui generis", que impide clasificarla dentro de la literatura progresista por sus "lunares conservadores" o incluirla entre los conservadores por su "prurito progresista".

Su papel en los acontecimientos históricos de la época -la Restauración y la Regencia-, su relación con los grandes escritores de su tiempo como Clarín y Pérez Galdós, así como la gestación de su obra literaria son algunos de los pilares de esta biografía.

El conjunto de cuentos, fantásticos, policíacos, realistas, humorísticos, de misterio, históricos o intimistas, reflejan una gran variedad de registros, la atención al detalle, el dominio de la técnica y la capacidad de desenmascarar la condición humana.

La crítica coincide en señalar que lo mejor de su producción literaria son sus cuentos por su valentía, modernidad, concisión y brevedad a la hora de presentar situaciones y personajes.