Sábado, 20 de Octubre de 2007

Sólo hay una salida

Fernando Alonso sale cuarto en Brasil y necesita un milagro para adelantar a Massa, pole, Hamilton y Raikkonen.

AGENCIAS ·20/10/2007 - 21:31h

Massa, pole en Brasil, junto a Lewis Hamilton y Kimi Raikkonen. EFE

Brasil no es China. Sin embargo, el axioma se transforma cuando hablamos de Fórmula 1. En China, Alonso se clasificó cuarto en la parrilla de salida. En Brasil, también. En China, Hamilton podría haber conquistado el título. En Brasil, todavía puede. En China, Hamilton no acabó la carrera. En Brasil, existe esa posibilidad. El resumen de este juego casuístico y de silogismos geográficos sólo es uno: Alonso necesita un milagro para conquistar su tercer título mundial.

Con esa obligación abandonó ayer el circuito de Interlagos, donde no pudo en momento alguno pelear por una pole que no consigue desde el 8 de setiembre, la víspera del Gran Premio de Italia, en el circuito de Monza. Incluso estuvo por detrás de Webber cuando sólo le quedaba una vuelta.
Mientras se alejaba de Interlagos, en el autódromo se escuchaba samba.

Había fiesta. Felipe Massa había conseguido una pole estratégica para Ferrari y quizá también, con las circunstancias que se dan en una carrera, para Alonso. La última sesión de entrenamientos de ayer sirvió para confirmar el dominio de los Ferrari en un circuito en el que el cuello sufre el doble que en el resto de trazados. Massa y Raikkonen, con neumáticos blandos, duros y nuevamente blandos, se mostraron más eléctricos en pista. De hecho, el Ferrari de Massa fue el único que consiguió bajar de 1:12 en las tres tandas de calificación.

"No estoy presionado"

Por detrás, Lewis Hamilton conseguía situarse en primera fila por duodécima vez esta temporada. "Mi última vuelta fue estupenda, aunque en la última curva perdí algo de tiempo, alrededor de media décima. No fue un error. Estoy encantado con el puesto que mañana tendré en la parrilla", señalaba Hamilton, consciente de que ayer salvó uno de los escollos más peligrosos para sus intereses.

"No estoy presionado. Lo que estoy es excitado, pero me siento relajado en líneas generales. El coche va muy bien, me encanta el circuito y hay mucha gente que me apoya", concluyó, antes de perderse en el motorhomme de McLaren-Mercedes. Allí, Ron Dennis se mostró lacónico. "Ahora sí que tiene el título en sus manos". La tarde terminó con un amago de reclamación por parte de Ferrari contra Hamilton, que no prosperó, por considerar que había estorbado a Kimi en su vuelta rápida.

Noticias Relacionadas