Sábado, 20 de Octubre de 2007

Protesta de los taxistas de Madrid por la muerte de un compañero

PÚBLICO.ES ·20/10/2007 - 17:30h

Paros, lazos negros y petición de más medidas de seguridad. El colectivo del taxi madrileño se echó ayer a la calle en señal de protesta por la muerte violenta el pasado viernes de un compañero. Decenas de taxistas se concentraron ayer al mediodía en el entorno de la plaza de Cibeles para reclamar más medidas de seguridad.

Daniel Aníbal A. G., de 45 años y nacionalidad argentina, fue atracado y apuñalado dentro de su propio vehículo. Los hechos ocurrieron el pasado viernes, poco después de las once de la noche. Unos médicos de la ambulancia de la Comunidad de Madrid estaban atendiendo un aviso domiciliario cuando se percataron de que un taxi circulaba a gran velocidad. El vehículo se detuvo y de él bajó Daniel Aníbal chillando: "¡me han apuñalado!". Sus últimas palabras, según fuentes policiales, fueron: "¡Puto negro!". Varios testigos relataron que vieron momentos después del suceso a un hombre de color meterse en una boca de metro con la ropa manchada de sangre.

Tras el asesinato, las protestas. Durante la mañana de ayer, los taxistas bloquearon el tráfico del centro de la capital: los que no estaban detenidos circulaban a velocidad muy lenta. Ya durante toda la noche muchos decidieron no recoger viajeros en señal de duelo. En Madrid circulan unos 15.000 taxis y cada día se hacen unos 600.000 trayectos en este medio de transporte.

El paro de protesta por el asesinato de Daniel Aníbal fue convocado por los sindicatos del taxi, entre otros la Asociación Gremial del Taxi, y la Federación Profesional. Además, la delegada del Gobierno en Madrid, Soledad Mestre, se reunió ayer de urgencia con los representantes sindicales y pactó con ellos la creación de una comisión para abordar los problemas de seguridad que sufre el sector.

"Queremos más seguridad, la instalación de mamparas y que nuestro trabajo sea considerado una profesión de riesgo", manifestó Secundino Pérez, secretario de la Asociación Gremial. Algunos taxistas criticaron también al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-gallardón: "Invierte mucho dinero en otros transportes público y no en el taxi, que es prioritario".

Los taxistas madrileños exigen que se agilicen las subvenciones a los trabajadores que ya han instalado la mampara de protección que separa la parte del conductor de los asientos traseros, que se estudie la posibilidad de sacar un modelo de vehículo que ya lleve la mampara incorporada y que se incremente la vigilancia policial.