Sábado, 20 de Octubre de 2007

China promete asistencia médica para todos en 2020

Andrea Rodes ·20/10/2007 - 13:24h

"El objetivo es enorme y la tarea será ardua, pues queremos asegurarnos de que toda la población, incluida la rural, tenga la atención sanitaria básica cubierta", ha dicho el viceministro de Salud, Gao Qiang, en los pasillos del XVII congreso quinquenal del Partido Comunista de China (PCCh), que se cierra mañana.  

Una de las prioridades del gobierno chino para los próximos años será diseñar reformas sociales que permitan reducir las desigualdades sociales cada vez más extremas entre las ciudades desarrolladas de la costa este y las provincias rurales del este, donde residen 1.000 millones de habitantes.  

El crecimiento económico desenfrenado y el desmantelamiento del sistema sanitario público en los años 90 han provocado claras deficiencias en los servicios de asistencia médica en las zonas rurales. Millones de campesinos no pueden costearse el servicio médico y los hospitales rurales no reúnen las condiciones mínimas para ofrecer asistencia médica primaria y frenar el riesgo de epidemias.

“El gobierno chino ha diseñado un plan de reforma del sistema de salud pública que será presentado pronto a la sociedad para solicitar su opinión”, dijo Gao.

La reforma de la sanidad pública china empezó en los años 90 cuando el gobierno desmanteló el sistema de empresas públicas que cubrían los gastos médicos de los ciudadanos. Los hospitales públicos se vieron presionados para buscar fuentes de financiación propias, recurriendo a la venta de medicamentos y a cargar por el coste de sus servicios a los usuarios. El salario de los empleados de hospital suele estar ligado a los ingresos que sean capaces de generar para el centro. Esto ha estimulado la venta de medicamentos falsos, especialmente en el campo, donde los farsantes se aprovechan de la ignorancia de los campesinos y de su falta de recursos para pagar un médico.

El sistema sanitario en las ciudades ha mejorado en los últimos años gracias a la mayor capacidad adquisitiva de los ciudadanos. Los funcionarios y empleados públicos tienen asistencia sanitaria cubierta pero los individuos pagan cada mes unas cuotas fijas a las Autoridades Sanitarias. Sólo de esta manera pueden ser atendidos en el hospital. Una vez allí tienen que pagar por los servicios, pero el estado refunda luego la mayor parte de los gastos.

En el campo, la asistencia sanitaria ha empeorado. En 2003, el estado puso en marcha un sistema de cooperativas médicas rurales financiado con subsidios públicos y con las cuotas de los campesinos adheridos al programa. Estos deben pagar unas cuotas anuales de aproximadamente 1 euro si quieren ser atendidos en el hospital. Según el Ministerio de Salud, el plan cubre a 720 millones de ciudadanos, el 82.8% de la población rural, pero varias organizaciones humanitarias afirman que un 70% de la población rural sigue sin asistencia médica. Además, las condiciones de los hospitales rurales son precarias, y el riesgo de epidemias de enfermedades como hepatitis, tuberculosis y SIDA siguen siendo altos.

Los problemas de financiación han convertido a China en uno de los países que más inversiones extranjeras recibe en sanidad pública. Centros como el Beijing United Family Hospital están controlados enteramente por capital occidental. Algunos analistas occidentales opinan que el gobierno podría recurrir a sus reservas de 1,43 billones de divisas extranjeras para financiar la sanidad pública y de paso ayudar a estabilizar la situación financiera internacional. Pero no será así: “El Gobierno movilizará los recursos financieros de su presupuesto. No hará falta recurrir a reservas extranjeras”, dijo Gao.

El viceministro también pidió que las empresas privadas y otras instituciones paguen parte de los gastos médicos de sus empleados.