Sábado, 20 de Octubre de 2007

Las autoridades de Indonesia ordenan la evacuación forzosa de la población del Kelud

EFE ·20/10/2007 - 14:30h

EFE - Un minero trabaja en una cantera del lecho seco de un rio en la ladera del Monte Kelud junto al pueblo de Gandusari, Blitar, Java Oriental. EFE

Las autoridades de Indonesia ordenaron la evacuación forzosa de los vecinos que viven en las cercanías del volcán Kelud y que se niegan a abandonar sus hogares ante la advertencia de los expertos de que la erupción puede ser inminente.

"Tenemos que hacerlo de este modo, por la seguridad de la gente. Si no les obligamos, no se irán de la zona de peligro a pesar de las advertencias del Gobierno", declaró el comisario de policía del distrito de Kediri, Tjuk Basuki, según informó hoy el diario The Jakarta Post.

Varias patrullas de la policía recorren las laderas del Kelud, de 1.713 metros de altitud, y obligan a los residentes de las localidades situadas en un radio de diez kilómetros del cráter a subirse a camiones para ser trasladados a zonas seguras.

"Aunque es una evacuación forzosa, les he dicho a mis hombres que no utilicen la fuerza. Aquí la persuasión es más efectiva que la coerción", dijo Basuki.

De las 40.000 personas que viven en la zona de peligro del distrito de Basuki, 28.000 han sido ya trasladadas a campamentos temporales.

Muchos residentes no quieren abandonar sus hogares por miedo a que les roben sus pertenencias y no son pocos los que se escudan en que el "adat" (vigilante espiritual del volcán), un indonesio de 64 años llamado Mbah Ronggo, aún no ha vaticinado que vaya a ocurrir la erupción.

La policía ha conseguido convencer a Ronggo de que consienta en ser evacuado, lo que podría animar a muchos a seguirle.

"Me he trasladado (al refugio) porque la policía me lo ha pedido y me ha dicho que es necesario para garantizar que otra gente esté a salvo", declaró Ronggo.

"Sin embargo, he llevado a cabo un ritual en la cumbre del Kelud y creo que no va a entrar en erupción. Todavía no ha llegado su momento", añadió el "adat", quienes, según la tradición javanesa, custodian volcanes y se encargan de mantener la armonía entre el hombre y la montaña a través de ceremonias y otros actos.

La última vez que entró en erupción el Kelud fue 1990 y costó la vida a 16 personas, pero en 1919 murieron alrededor de 5.000.