Sábado, 20 de Octubre de 2007

La historia del cine español en un libro que une sabiamente rigor y anécdota

EFE ·20/10/2007 - 13:28h

EFE - Imagen de archivo de aficionados al cine haciendo cola para comprar entradas. EFE

El libro "El cine español contado con sencillez" narra linealmente la historia de nuestra cinematografía, uniendo sabiamente el rigor y la anécdota, a través de un formato ligero, construido a base de preguntas y respuestas, con las que el lector puede elegir su propio recorrido y aprender "de forma amena".

Los autores de "El cine español contado con sencillez",-editado por Maeva- publicaron hace años en el mismo tono, "El cine contado con sencillez", que marcó todo un estilo que ahora repiten, esta vez ciñéndose a la cinematografía española.

Jan Zavala, Elio Castro-Villacañas y Antonio C. Martínez, redactores del programa de cine "Lo que yo te diga" de la Cadena SER llevan 18 años trabajando juntos y han logrado "un estilo común", cuentan a Efe.

Todo fue más fácil esta segunda vez "al tener ya fijado el modelo"; y "contar con el mismo espacio sólo para cine español", y no mundial, explican.

Plantarse la obra con pequeños capítulos de tres o cuatro páginas y con el sistema pregunta-respuesta es, comenta Martínez, "un truco que permite al lector saltar de un lado a otro y, aún así, obtener una idea clara de la historia".

Es un libro para el público "que va al cine, siente curiosidad y puede conocer los 111 años de la historia de nuestro cine, en 300 páginas", añade.

Fue el 14 de mayo de 1896 cuando un enviado de los hermanos Lumiére llegó a Madrid en vísperas de San Isidro. Y pronto surgieron pioneros como Segundo de Chomón, o Benito Perojo.

Sin olvidar a "la mejor mecanógrafa del cine". Carmen Viance. "Era nuestra Greta Garbo. La gran estrella del cine mudo, pero nunca dejó su trabajo como mecanógrafa en Presidencia del Gobierno", cuenta Martínez, quien apunta cómo, al llegar el sonoro renunció a ese mundo.

El libro señala como el actor "más improbable" de aquel tiempo Fernán Gómez, por no encajar entre los galanes de entonces. Pero la clave fue que "en él se veía reflejado el hombre de la calle", apunta Zavala.

Quien destaca cómo en aquellos años Fernán Gómez no era feliz: "En sus escritos -dice- hay un poso de amargura porque esos triunfos no le satisfacían. Pero, por suerte, pudo evolucionar y convertirse en un hombre renacimiento".

Los primeros aires de apertura llegaron en los 50 con "Surcos", filme de corte social, lejos de la imagen triunfalista habitual. "Fue un escándalo -dice Zavala-, pero puso la primera piedra para otro tipo de cine, por el que se colaron Berlanga o Bardem".

Y, el éxito de "Marcelino pan y vino" lanzó el fenómeno de los "niños prodigio". Todos debían ser "pobres, guapos, algo repipis, huérfanos y con algún don", apunta Zavala.

Y añade: "Fue un subgénero muy nuestro" y, a través de su evolución "se puede seguir la de España". Así, mientras en los 50, eran "raciales y cantaban copla. La Marisol de los 60, rubia, con un punto de descaro y que incorporaba el pop, hablaba de aires nuevos en el país".

A finales de los 60 y principios de los 70 surgió el Nuevo Cine Español, con nombres como Saura, Gutiérrez Aragón, Pilar Miró o Mario Camus, licenciados en la nueva escuela de cine y apoyados por una nueva legislación. Sobrevivieron pocos, pero fue el origen de las nuevas oleadas que fueron llegando después y hasta hoy.

Los autores son optimistas ante el futuro: "Estamos -dicen- ante una etapa nueva", con la "paradoja" de que "aquí nos vemos como una ruina, mientras fuera nos perciben de forma excelente".

Y como ejemplo citan directores y actores que trabajan fuera: Alex de la Iglesia, Juan Carlos Fresnadillo, Nacho Vigalondo, Penélope Cruz, Bardem...