Sábado, 20 de Octubre de 2007

El G-7 pide una "apreciación acelerada" del yuan chino

EFE ·20/10/2007 - 02:30h

EFE - El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, (d); el presidente de la Reserva Federal, Ben Bernanke, (2d); el gobernador del Banco de Canadá, Mark Carney, (2i), y el ministro de Finanzas canadiense, James Flaherty, durante la reunión del Grupo de los Siete (G-7) celebrada hoy en Washington DC, . EFE

El Grupo de los Siete (G-7) países más industrializados del mundo pidió hoy una "apreciación acelerada" del yuan chino y se comprometió a hacer todo lo necesario para respaldar unas tasas de crecimiento elevadas a nivel mundial.

"Damos la bienvenida a la decisión de China de incrementar la flexibilidad de su divisa, pero en vista del reciente incremento de su superávit por cuenta corriente y la inflación hacemos hincapié en la necesidad de permitir una apreciación acelerada de su tipo de cambio", indicó el G-7, que no hizo alusión a la cotización del dólar.

Los ministros de Finanzas y gobernadores centrales del G-7 (integrado por Estados Unidos, Japón, Alemania, Francia, Gran Bretaña, Italia y Canadá) se refirieron también a las recientes turbulencias financieras.

En ese sentido, anticiparon que es previsible que persistan durante algún "condiciones desiguales" en los mercados globales que requerirán "una estrecha vigilancia".

"Mantenemos nuestro compromiso para hacer lo que nos corresponde a la hora de respaldar un fuerte crecimiento global", insistieron.

Lanzaron, de todos modos, un mensaje tranquilizador, al destacar los robustos fundamentales económicos a nivel mundial y la sólida capitalización bursátil de las instituciones financieras.

Los ministros y gobernadores centrales del selecto club manifestaron su intención de llegar al fondo del problema y aclarar los motivos. tras las recientes turbulencias.

Anunciaron la puesta en marcha de una investigación que llevará a cabo el Foro de Estabilidad Financiera (FSF), un organismo creado en abril de 1999 para impulsar la estabilidad en los mercados financieros.

No se prevé que el FSF finalice su análisis, que liderará el gobernador del Banco de Italia, Mario Draghi, antes de abril del año que viene.

"Nuestra respuesta a las recientes turbulencias financieras debe basarse en un análisis completo de sus causas", dijeron los altos funcionarios, que afrontan un escenario macroeconómico mucho peor que el que existía durante su última reunión en abril.

Desde entonces se ha agravado la crisis del sector inmobiliario estadounidense, así como los problemas en el sector de hipotecas de alto riesgo, lo que, a su vez, ha provocado un endurecimiento del acceso al crédito.

La suma de factores provocó caídas y volatilidad en los mercados globales en los últimos meses.

Sin ir más lejos, el Dow Jones registró hoy una corrección de 366,9 puntos (un 2,64 por ciento), ante los temores a los elevados precios del crudo, la crisis crediticia y la incertidumbre sobre los resultados empresariales.

Por lo demás, el grupo coincidió en que los fondos soberanos de inversión, vehículos financieros muy herméticos controlados por los gobiernos, deben ser más transparentes sobre sus participaciones y operaciones.

Se calcula que esos fondos controlan activos valorados en más de dos billones de dólares.

Los funcionarios también se refirieron a la reforma en el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI).

En ese sentido, dijeron estar comprometidos con un "paquete ambicioso de reformas" que deberían de reflejar mejor la realidad económica actual, "incluido el creciente peso y rol de miembros dinámicos, muchos de los cuales son mercados emergentes".

Los ministros hicieron hincapié, asimismo, en la importancia de una acción coordinada para hacer frente a la seguridad energética y el cambio climático, dos objetivos que deben convivir con el desarrollo económico y el crecimiento.

Para finalizar, se comprometieron a luchar contra el lavado de dinero, la financiación de grupos terroristas y otras actividades financieras ilícitas.