Viernes, 19 de Octubre de 2007

El último servicio a Alonso

Los mecánicos de McLaren, la mayoría británicos, no alteran sus rutinas a pesar del anuncio de su salida

Miguel Alba ·19/10/2007 - 22:16h

Sus rostros anónimos, antes de ocultarse bajo las caretas ignífugas, viven en permanente estado de tensión. El estrés es consustancial a los 60.000 euros anualesque cobran. "Algunos mecánicos segregan más adrenalina en un cambio de neumáticos que una persona normal en todo un año", asegura Dave Ryan, coordinador de la logística de mecánicos de McLaren. En Interlagos, escrutados por un comisario de la FIA, los 15 mecánicos que asisten a Fernando Alonso no han alterado sus rutinas. El box de McLaren parece ser su burbuja vital, allí donde se aislan de la presión mediática y de la afirmación a Marca de Norbert Haug, vicepresidente de Mercedes, en la que confirmaba la salida de Alonso: "A veces, hay que poner punto y final, como sucedió con Montoya. A veces, es necesario separarse".

Dos grupos de trabajo

Para los mecánicos también ha sido un año complicado. Desde que Ron Dennis impidiese a Alonso premiar con 1.000 euros a su equipo de trabajo por cada carrera que finalizara por delante de Hamilton, el organigrama de McLaren-Mercedes también quedó dividido. Dos grupos de trabajo independientes se encargan de cada uno de los dos coches de la escudería en cada Gran Premio. La carrera de Brasil no será una excepción.

Únicamente los puestos técnicos de máxima responsabilidad son comunes en manos de una larga ristra de apellidos británicos: Neil Oatley (chasis y aerodinámica); Paddy Lowe (ingeniería); Pat Fry (desarrollo coche); Dave Ryan (jefe del equipo en carrera); Steve Hallam (supervisor de ingenieros) y Mark Slade (ingeniero en pista de Fernando). Sólo Ola Kaellenius, director administrativo de motores, se libra de las suspicacias de favoritismo hacia Hamilton por su ascendencia sueca y por su llegada a la escudería McLaren como trabajador de Mercedes.

Aunque Haug ha apelado a la equidad entre los dos pilotos -"me da igual quién gane, mientras no sea Kimi"- y Alonso también quita presión al box -"no veo necesario que haya un comisario dentro de nuestro equipo"-, lo cierto es que el ambiente dentro del equipo es de paz armada. Sin diálogo entre Dennis y Alonso y con la imagen aún en la retina de un único mecánico de McLaren celebrando en el box el podio de Alonso en China, la escudería McLaren se afana por mostrar un clima de normalidad en el momento en el que se reabren las negociaciones para la entrada de futuros patrocinadores o conservar los ya existentes.

Con este discurso de normalidad acudió Ron Dennis a la sede del Banco Santander a principios de esta semana. El patrocinio a la escudería, alrededor de 75 millones de euros por cinco años, es demasiado importante como para que perderlo por un mal gesto.

Mientras, los mecánicos de Alonso se mostraron ayer inalterables al acoso mediático al que fueron sometidos. Bajo su casco plateado son conscientes de que el más mínimo error en sus maniobras no sólo les podría suponer una investigación de la FIA, sino el fin a su carrera como mecánicos en la F1. El último servicio a Alonso debe ser inmaculado.D