Viernes, 19 de Octubre de 2007

Wilkinson contra Montgomery y una apisonadora

Final de la copa del mundo de rugby

IGNACIO ROMO ·19/10/2007 - 22:02h

Es uno de los grandes lemas de la ciencia del Marketing. "Cuando una marca va bien, no la toques, no cambies nada". Jake White no va a tocar nada. "No changes", anunció. Suráfrica, los míticos Springboks (antílopes) saldrán al Estadio de Francia de Saint Denis con la misma alineación que apisonó a Argentina en semifinales.

Son favoritos y más con el recuerdo del 36-0 que ya le endosaron a los ingleses en la primera fase del campeonato. Por encima de todos los Springboks brilla Bryan Habana, el nuevo velocista del rugby, todo un atleta que ha decidido correr con un balón en el brazo para ser más original.

Enfrente de White está Sir Clive Woodward. Un hombre que también con las cosas claras, aunque dispone, en conjunto, de hombres de inferior calidad. Los ingleses no alcanzan, en promedio, el formidable nivel de los Springboks. Pero Sir Woodward cuenta con un hombre que puede desequilibrar y elevar el promedio de los otros 14. Se llama Jonny Wilkinson. Escrito con dos enes.

Porque su nombre es Jonathan, no John. Jonathan Peter Wilkinson. Un nombre que destila clase, como corresponde a un buen rugbyman.

"Jonny es la gran diferencia. El equipo ahora da una imagen mucho más fuerte: Inglaterra es otra con Wilkinson. Si le quitáramos y pusiéramos a cualquier otro, el equipo ya no impondría el mismo respeto. Es así de sencillo". Al menos así lo ve Woodward.

Wilkinson está consiguiendo casi la totalidad de los puntos de Inglaterra. Es el gran pateador, el medio apertura. Sin embargo, Jonny tendrá enfrente otro gran especialista. También zurdo. También rubio. Se llama Percy Montgomery y también está brillando.

En Inglaterra son muchos los que piensan que todo lo que el quince de la rosa tiene que intentar es controlar el marcador, evitar ensayos, marcar bien a Habana y soñar con los golpes de castigo y algún drop de Wilkinson en los últimos minutos.

Pero Suráfrica también confía a ciegas en su kicker. Montgomery, el hombre de los cabellos de book de peluquería, lleva una tarjeta perfecta. Ha actuado siete veces como pateador y ha acertado todas. 17 puntos en total. Es el único que no se queja de que los balones han estado demasiado hinchados en este Mundial. Patea, acierta y a otra cosa.