Viernes, 19 de Octubre de 2007

Les cantan las cuarenta

Schuster y Rikjaard les apartan a los brasileños de los partidos que deben jugar hoy

L. J. MOÑINO Y HUGO JIMÉNEZ ·19/10/2007 - 21:04h

Menos farra y más trabajar. Schuster y Rijkkard han mandado un mensaje rotundo a Ronaldinho, Robinho y Baptista. Ninguno de los tres saltará al campo este fin de semana. La juerga de la discoteca Catwalk de Rio de Janeiro tras el partido ante Ecuador les ha dejado un castigo por resaca. La bacanal, incluido el pedido masivo de preservativos que hizo Robinho, ha caído como una bomba en sendos clubes.

Los tres fueron ayer apartados de la convocatoria para los partidos que Barcelona y Real Madrid deben de jugar hoy ante Villarreal y Espanyol. Para colmo, ninguno de ellos se personó a tiempo por un supuesto retraso en sus vuelos a España que nadie en ambos clubes se cree. "Han tenido tiempo de sobra para llegar, pero con las selecciones nacionales siempre ocurre lo mismo", se quejó un peso pesado del vestuario madridista.
La exclusión de Robinho y Baptista fue la comidilla de los jugadores blancos durante el entrenamiento.

Luego tomó el téstigo Schuster. El alemán cogió el látigo y disparó contra sus jugadores: "Tengo que hablar con Robinho y saber su versión, pero lo que hizo no me gusta. No se acerca a la idea de lo que debe ser un jugador del Real Madrid. Como no han podido llegar hasta ahora, por supuesto que mañana no van a estar ni Robinho ni Baptista. Se van a quedar en Madrid para entrenarse".

La ‘buena forma' de Robinho

Los cuarenta preservativos que solicitó Robinho dieron mucho juego en la rueda de prensa. Schuster no se explicaba que hubiera acudido a jugar con la selección brasileña y que disputara un partido y medio sin tener el alta médica de los médicos del Real Madrid. "Pues se le ve en forma por la cantidad de preservativos que ha pedido", bromeó un periodista.

Schuster se fue calentando y arremetió también contra la manga ancha y la vista gorda que hacen las federaciones con los internacionales: "Hace tiempo que buscamos otras formas de controlar a los jugadores. Las federaciones no controlan bien las vueltas de los internacionales y a lo mejor tendremos que pedir en el futuro informes de sus vueltas".

Para Ronaldinho, la pillada que le han hecho llega en el peor momento. El Barça acaba de entregar a sus jugadores un código de conducta en el que hace hincapié en la prohibición de salir por la noche. Hecha la ley, hecha la trampa desde sus primeras horas de vigencia. A Joan Laporta no le ha debido sentar muy bien la aventura de Dinho. Está indignado porque antes de que partieran se reunió con los internacionales en las que les pidió que guardaran la compostura al caer la noche.

Ronaldinho, que era consciente de la que se podía montar si le cazaban, trató de evitar las cámaras y esconderse. No pudo y de nuevo la grada le volverá a mirar con lupa apenas diez días después de su reconciliación. Y más, después de que Rijkaard decidiera, tras escuchar sus explicaciones, que su comportamiento no merece defender los colores del club este fin de semana.