Viernes, 19 de Octubre de 2007

El desalojo de la Policía fue limpio

Los sindicatos apoyan la acción de los agentes y culpan a los marroquíes de la batalla campal

RAMIRO VAREA ·19/10/2007 - 20:54h

"Apoyamos la intervención policial en todo el desarrollo de la misma, apoyando sin fisura las cargas como proporcionadas y perfectamente ajustadas a derecho". El comunicado oficial del sindicato de la Confederación Española de Policía (CEP) hecho público ayer no deja lugar a la duda. Y apunta "a la comunidad marroquí" que habita en la Cañada Real Galiana como culpable de los graves incidentes sucedidos en el poblado marginal, que acabaron con 30 agentes heridos, uno de ellos ingresado en estado grave con rotura de mandíbula. La batalla campal también dejó otras diez personas malheridas y nueve detenidos, entre ellos el dueño de la vivienda derribada.

Desde este sindicato acusaron directamente a la colonia magrebí de "querer convertir la acción de la administración pública española en un asunto de índole religioso". La indignación y el enfado en la Policía es total, ya que consideran que todo lo sucedido ayer en la Cañada Real estaba "organizado y premeditado". "Habían repartido pasquines y estaban esperando a que llegásemos para liarla", indicó un responsable de la CEP.

Esta misma idea la comparte el Sindicato Unificado de Policía (SUP). Desde esta asociación negaron que la actuación de los agentes durante el desalojo de la vivienda fuera incorrecta. "Fue una acción limpia y para nada desproporcionada", aseguraron en el SUP. Además, justificaron que la Policía se tuviera que "defender" porque "nadie esperaba la reacción y la encerrona" a la que fueron sometidos en el poblado. "Aquello parecía Palestina. La gente se dividió en grupos, rodeó a nuestros compañeros y les atacó", por lo que "hicieron lo que tenían que hacer", señalaron.

Mesquida exige detenciones

Mientras, el director general de la Policía y la Guardia Civil, Joan Mesquida, visitó ayer al agente hospitalizado por una pedrada que le fracturó la mandíbula. Mesquida recordó que esta agresión "es un delito que se va a perseguir", y anunció que se están visionando "todas las imágenes para identificar" a los responsables.