Viernes, 19 de Octubre de 2007

"Elizabeth: The Golden Age", una Inglaterra libre frente a la España fanática

EFE ·19/10/2007 - 22:37h

EFE - El director paquistaní Shekhar Kapur (izq.) posa junto a los actores australianos Cate Blanchett (c) y Geoffrey Rush durante la presentación en Roma de la película "Elizabeth: The Golden Age". EFE

La Festa de Roma continuó hoy con la película "Elizabeth: The Golden Age", que tiene a Cate Blanchett como protagonista y muestra una Inglaterra del siglo XVI defensora de la libertad frente a una España fanática, conducida por un iluminado Felipe II con aspecto de terrorista islámico.

Con esa película sin resquicios, que fue aplaudida al final de la proyección, el paquistaní afincado en Gran Bretaña Sekhar Kapur ha querido profundizar en la vida de Isabel I de Inglaterra, sobre la que ya rodó en 1998 una primera parte, "Elizabeth".

Al igual que en aquella, Cate Blanchett da vida a la reina Isabel, una mujer en la que existe la duda, el amor, el miedo, los celos, el perdón, la solemnidad y la valentía.

Se trata de una construcción épica de la figura de Isabel I, que no impide que mantenga una relación un tanto de folletín con sir Walter Raleigh, interpretado por Clive Owen.

Raleig es mostrado como un héroe, aventurero y seductor, seguro de sí mismo y hombre de una pieza que responde ante sus responsabilidades.

El tercer gran personaje de la historia es Francis Walsingham, hábil e inteligente consejero encarnado, al igual que en la primera película, por Geoffrey Rush, y considerado fundador del espionaje moderno.

Lo demás, Felipe II, representado por Jordi Mollá, la católica María Estuardo, apoyada por el emperador, la Armada Invencible y España son un adorno, un mero objeto que representa la oscuridad de los tiempos, el fanatismo, la intolerancia y hasta la estupidez, mostrada en un embajador español que habla con un acento que recuerda el de un árabe.

En ese sentido, la película es moderna al reflejar una visión como la que hoy se tiene del mundo musulmán.

Toda una visión que queda reflejada en la primera frase de la película: "1585. España, el Imperio más grande de la historia, ha sumido a Europa en una Guerra Santa. Sólo la reina de Inglaterra se levanta frente a ella".

A partir de ahí, la película es el triunfo del bien sobre el mal y de David sobre Goliath.

El retrato de los españoles es tan descarnado que, en la rueda de prensa posterior a la proyección, llegó a provocar la pregunta de un periodista argentino al director de la película: "¿No había alguna forma de obviar la leyenda negra de España y no pintar tan ridículos a los españoles?".

"No es sobre la leyenda negra de España; es sobre la Inquisición española. Es sobre cómo la gente, antes y ahora, interpreta a su manera la palabra Dios", explicó Kapur.

Y añadió que antes, igual que ahora, "hay quienes interpretan a Dios de una forma y creen que no puede existir de otra forma que no sea esa", mientras que "Isabel I es mucho más compleja y abraza todo, porque sabe que hay que vivir en un mundo complejo".

Después comentó que había visitado El Escorial, donde había visto cómo Felipe II vivía aislado en una celda del monasterio "que parecía una cueva".

Y agregó: "Un hombre sentado en una cueva se ha convertido en el hombre más poderoso que ha desatado el terrorismo religioso y la guerra en todo el mundo", referencia a Osama Bin Laden, aunque no lo nombró.

"No estoy haciendo un juicio sobre quién era bueno y quien era malo. El juicio fue hecho por una intervención divina de los dioses que derrotaron a la Armada y decidieron quién era el mejor y quién no", declaró.

Kapur, en cualquier caso, no quiso herir ninguna sensibilidad ya que explicó que la película no trata sobre España, un país que le encanta. "I love Spain", dijo.