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Martes, 13 de Mayo de 2008

El PP sigue estando solo en el Congreso

Se estrenó con una iniciativa sobre igualdad territorial que únicamente contó con sus votos

LUIS CALVO ·13/05/2008 - 22:40h

"Es nuestra seña de identidad, marca de la casa". La portavoz parlamentaria del PP, Soraya Sáenz de Santamaría, lo dejó claro: ayer en el primer pleno ordinario el PP recuperó para esta legislatura los argumentos de la pasada.

Otra vez, el PP cargó contra los nacionalismos. Bajo la excusa de una proposición no de ley para garantizar el "principio de igualdad", el diputado conservador Alfonso Alonso retomó el discurso antinacionalista que el PP había marcado por la mañana en su ponencia política.
Pidió al Gobierno que saque al castellano del "arrinconamiento" que sufre en las comunidades con lenguas cooficiales. Para ello, defendió, es necesario luchar contra las "imposiciones y abusos" que provoca el "nacionalismo ciego".

No es el único derecho que el PP considera conculcado sistemáticamente en ciertas autonomías. Según Alonso, el acceso a la función pública y el reparto de recursos naturales y servicios sociales cargan también con las lacras del nacionalismo. Exigió que se les aplicara a ambas el mismo principio de igualdad. De fondo, la "guerra del agua" y el trasvase a Barcelona estaban en todas la bocas. Los propios diputados conservadores no lo ocultaban: "Sólo queremos que la solución sea extrapolable a toda España".

"Totalitaria"

El PP se quedó solo en su empeño. Consiguió un apoyo parcial de UPyD y la abstención de CC. El resto de la cámara votó en contra. Junto a los votos de rechazo, los conservadores recogieron críticas, en ocasiones, durísimas.
Desde la bancada socialista, la diputada catalana Meritxel Batet, calificó la proposición de "homogeneizadora y totalitaria". A ojos del PSOE, los conservadores tratan de "cuestionar" un estado de las autonomías que ya fue consagrado en 1978 por la Constitución Española.

El debate, defendió Batet, debe centrarse en las diferencia entre personas y no entre comunidades. En ese sentido, mantuvo, el PSOE es quien mejor representa esa "vertebración social y disminución de las diferencias".

"No es forma de hacer amigos"

La reacción más contundente fue, sin embargo, la de los nacionalistas. ERC, PNV y CiU se confesaron hartos de seguir discutiendo lo mismo una y otra vez y pidieron al PP que abandone definitivamente "uno de sus clásicos".

A nadie se le escapaba que el discurso conservador sonaba muy parecido al de los últimos cuatro años. El portavoz republicano, Joan Ridao, dio incluso una razón para la persistencia de los argumentos. El PP, aseguro, utiliza "la lengua como combustible electoral". También, desde el PNV Aitor Esteban criticó que el PP busque, en realidad, "la discriminación de quienes quieren utilizar otra lengua distinta del castellano".

Jordi Xuclá, de CiU, prefirió dar a sus críticas un toque de ironía y dejó un recado político para los conservadores. "No es una buena forma de hacer amigos", advirtió. Según el diputado catalán, el PP recuerda al "más intransigente y más manipulador".

No fue el único asunto de un primer pleno algo descafeinado. El PSOE consiguió sacar adelante la primera proposición no de ley de la legislatura. En ella pide al Gobierno que facilite el sistema de votación para el Senado. A pesar del respaldo que logró, el de todos los grupos menos el PP, no le faltaron las críticas.

Una idea se repetía: el PSOE debe asumir cambios más profundos e importantes, tanto respecto al sistema electoral como en el resto de las tareas pendientes. Ana Oramas, portavoz de Coalición Canaria, consideró poco "lógico" que este sea el primer asunto que lleven a pleno los socialistas.

Gaspar Llamazares (IU), mientras, veía como se empezaban a extraer aspectos de la subcomisión para el estudio de una reforma de la Ley Electoral que prometió el Gobierno. "Hay método pero, ¿qué quiere el Gobierno que se cambie?", preguntó.