Archivo de Público
Martes, 13 de Mayo de 2008

Barcelona empieza a recibir agua por barco

Llega el primero de los buques contratados para tres meses

ALBERT MARTÍN VIDAL ·13/05/2008 - 20:11h

No esperaba en el muelle de la Energía una multitud enardecida, sino un nutrido grupo de cámaras y fotógrafos para inmortalizar el momento. Con su bandera panameña y sus 141 metros de eslora aparecía a primera hora de la mañana el Sichem Defender, el primer buque que amarra en Barcelona para traer agua a su sedienta cuenca, y era recibido con insospechada frialdad.

El buque cargaba en sus depósitos 19 millones de litros de agua procedentes de los pozos de Tarragona, lo que equivale al consumo diario de unas 170.000 personas. Este navío es uno de los seis contratados por la Generalitat para que en los tres próximos meses transporten agua a Barcelona. En total, se harán 60 viajes desde Tarragona y Marsella, para traer 5.000 millones de litros.

Las previsiones son que a finales de este mismo mes la cuenca que riega el área metropolitana barcelonesa esté recibiendo una aportación de 1,66 hectómetros cúbicos, un 6% del consumo mensual.

Controles sanitarios

El hecho de que el Sichem Defender cargue habitualmente sustancias como ácido sulfúrico, ácido fosfórico o derivados del petróleo ha extremado las medidas sanitarias por parte de la Agencia Catalana del Agua. Cuando el líquido llegue a la red de abastecimiento habrá superado un total de cuatro controles de calidad -en el momento de la carga, dentro del buque, al llegar al puerto de Barcelona y durante la descarga-, además de ser tratado en la potabilizadora de Sant Joan Despí.

La llegada de estos barcos ha perdido parte de su dramatismo tras las precipitaciones del fin de semana, pero el conseller de Medi Ambient, Francesc Baltasar, rechazó ayer frontalmente frenar el suministro de barcos o el minitrasvase. "Hemos salido de la UCI y hemos pasado a planta, pero seguimos en el hospital", explicó, indicando que las últimas lluvias se quedaron en los 20 hectómetros cúbicos, 130 menos de los necesarios para desactivar la alerta por sequía que sigue vigente.

Baltasar sí reconoció que si persisten las lluvias, la primera medida que tomaría el Govern sería renunciar al suministro de agua por barco, cuyo coste asciende a 53 millones de euros por tres meses.

 

Regar jardines y llenar piscinas vuelve a ser legal

Los jardines y piscinas catalanas estarán el viernes de enhorabuena. Con las últimas precipitaciones, los embalses de la cuenca del Ter-Llobregat  han alcanzado el 28,9% de su capacidad máxima, lo que reduce la fase de excepcionalidad de 2 a 1.

Eso implicará, entre otras normas, que el agua destinada a consumo humano podrá ser dedicada a regar los jardines y llenar piscinas desde este mismo viernes, cuando se actualice el decreto de la sequía. En las últimas semanas, ambas actividades eran castigadas con multas de hasta 3.000 euros.