Archivo de Público
Martes, 13 de Mayo de 2008

Hereu prefiere la "foto" de barcos con agua a las restricciones

EFE ·13/05/2008 - 15:16h

EFE - El primer barco cargado con agua potable para abastecer al área metropolitana de Barcelona procedente de Tarragona ha atracado a primera hora de hoy en el muelle de la Energía del Puerto de la Ciudad Condal en medio de una gran expectación mediática. El buque aljibe, de nombre "Sichem Defender" y con bandera panameña, ha llegado a la capital catalana con una carga de 19.000 metros cúbicos de agua potable procedente de Tarragona, el equivalente al consumo diario de unas 170.000 personas.

El alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, ha reconocido hoy que la llegada de agua en barcos a la ciudad para paliar los efectos de la sequía es una "fotografía" que no "ayuda" a la imagen exterior de la capital catalana, pero que la prefiere "a cualquier política de restricción".

Hereu contestaba así al secretario de la Federación de Comercio de Cataluña, Miquel Angel Fraile, quien ha pedido que tras el aumento del agua embalsada en los pantanos de las cuencas internas, tras las lluvias caídas este fin de semana, se suspendiera la traída de agua en barcos desde Tarragona porque proyecta una imagen alarmista de la situación de Barcelona, que perjudica a la ciudad.

"Es cierto, no es una buena imagen, pero tampoco hay que exagerar sobre su repercusión, no hay que darle más importancia de la que tiene", ha incidido el alcalde.

Hereu dice que cada día está "más tranquilo" ya que gracias a las precipitaciones y al resto de medidas que se han adoptando se "ahorrará" la situación que más temía como alcalde: "entrar en una emergencia severa que nos llevase a las restricciones, pero no podemos bajar la guardia", y "nos equivocaríamos mucho si tirásemos atrás medidas que son importantes ante una excepcionalidad".

El alcalde cree que el primer barco con agua, que hoy ha llegado al puerto de Barcelona desde Tarragona, lo hace en un momento "de mucha más tranquilidad, que nos permite afrontar los próximos meses con más confianza", aunque ha recalcado que hasta que no estén en funcionamiento las desalinizadoras "todas las medidas son bienvenidas".