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Martes, 13 de Mayo de 2008

Los españoles, entre los europeos más favorables a investigar con embriones

EFE ·13/05/2008 - 13:39h

EFE - Imagen microscópica de una célula.

Los españoles, junto a los suecos, daneses y checos, son los europeos más abiertos a la investigación con embriones para la obtención de células madre y los que menos reservas morales tienen ante este tipo de investigaciones, según el II estudio de la Fundación BBVA sobre biotecnología.

El segundo "Estudio internacional sobre actitudes hacia la biotecnología", basado en 22.500 entrevistas realizadas en doce países de la UE, Estados Unidos, Japón e Israel, analiza el grado de aceptación de los ciudadanos hacia la investigación con embriones para obtener células madre.

Los ciudadanos de Dinamarca, República Checa, Suecia, España y Holanda son los europeos más favorables a esta investigación, mientras que los austríacos y alemanes son los más reticentes.

Según la responsable del estudio, Mariana Szmulewicz, los españoles "presentan actitudes muy favorables a este tipo de investigaciones porque están acostumbrados a los cambios sociales muy rápidos, también de valores morales".

"Por eso, los españoles, frente al resto de europeos, aceptan los cambios muy rápidamente y presentan unas actitudes muy favorables y abiertas hacia la ciencia y sus avances", ha precisado.

Por el contrario, dentro de la UE, los alemanes y los austríacos son los que más reservas presentan hacia estas investigaciones debido a su pasado nazi y los debates sobre la eugenesia positiva.

El uso de embriones sobrantes de tratamientos de reproducción asistida es el método más aceptado entre los encuestados, sobre todo en Dinamarca y Suecia (6,8 y 6,7 respectivamente en una escala de cero a diez), seguidas de la República Checa, Holanda y España.

La creación de embriones "específicos" para la investigación biomédica obtiene más reservas éticas entre los encuestados: sólo los checos están claramente a favor, mientras que los españoles, italianos, ingleses y polacos expresan una aprobación justa y los diez países restantes lo desaprueban.

Ante estas dos cuestiones, los españoles están claramente a favor de utilizar embriones sobrantes (6,1 en una escala de cero a diez) y son favorables, aunque en menor medida, al uso de embriones generados específicamente para uso biomédico (5,3).

El estudio refleja también que la actitud frente a la investigación biomédica está muy marcada por la condición moral del embrión, que puede verse como un mero conjunto de células o como un ser humano, unos puntos de vista que, en la mayoría de los casos, dependen de las creencias y valores morales de los ciudadanos.

Los que consideran más inmoral el uso de estas células son los austríacos, alemanes, polacos, japoneses, israelíes y estadounidenses, mientras que no lo ven inmoral los daneses, españoles, ingleses e italianos.

La visión estrictamente biológica del embrión predomina en los países no creyentes, y la percepción del embrión como ser humano es mayoritaria en los países con creencias religiosas (con independencia de si son católicos o protestantes).

El rechazo es casi unánime en la creación de embriones "híbridos" (origen animal-humano), una técnica regulada en el Reino Unido y que supone transferir del núcleo de una célula adulta humana a un óvulo animal sin núcleo.

Este aspecto genera importantes divisiones entre países y en el interior de cada uno ellos, aunque los más críticos son los polacos, franceses, austríacos y alemanes.

En la mayoría de los países prevalece el temor a la pérdida de control de este tipo de investigaciones y su evolución hasta el punto de que muchos europeos parecen estar de acuerdo con la idea de que "si se permite la creación de embriones híbridos de pocos días, acabaremos por crear monstruos tipo Frankenstein".