Archivo de Público
Lunes, 12 de Mayo de 2008

La polución también daña las venas

Un estudio añade otro daño a la lista de perjuicios de la contaminación: aumenta el riesgo de trombosis venosa profunda

ANTONIO GONZÁLEZ ·12/05/2008 - 22:05h

PFALA - Chimeneas industriales en funcionamiento.

No es ningún secreto que la contaminación atmosférica supone un riesgo para la salud. Pero a la larga lista de patologías relacionadas con la exposición a la polución, sobre todo dolencias cardiovasculares, como infartos, ictus, muerte súbita o arritmias, hay que sumar ahora la trombosis venosa profunda en las piernas, consecuencia, muy probablemente, de los trastornos que las partículas contaminantes acaban causando en la coagulación de la sangre.

Ésta es la principal conclusión de un estudio realizado en Lombardía (Italia) por investigadores de la Escuela de Salud Pública de Harvard (EEUU). Los autores analizaron la exposición a la polución de 870 pacientes y 1.210 personas sanas de nueve áreas distintas que habían sido diagnosticados de trombosis venosa profunda entre 1995 y 2005. Los científicos, dirigidos por Andrea Baccarelli, descubrieron que cada aumento de 10 microgramos de partículas contaminantes por metro cúbico está asociado con un riesgo un 70% mayor de sufrir esta enfermedad. Asimismo, la sangre de las personas expuestas a mayores niveles de polución se coagulaba con mayor rapidez.

Por otro lado, la relación entre polución y mayor riesgo de trombosis resultó ser mayor en hombres que en mujeres, y desaparecía en el caso de las mujeres cuando éstas tomaban anticonceptivos orales o terapia hormonal sustitutiva.  

En un editorial que acompaña al estudio, que se publica en Archives of Internal Medicine, Robert Brook, de la Universidad de Michigan (EEUU), destaca que si otros estudios confirman estos resultados, “la carga de enfermedad de la polución, que ya es tremenda, será mayor de lo que se creía”, ya que los estudios realizados hasta el momento no han tenido en cuenta este riesgo. La contaminación supone ya la decimotercera causa de mortalidad en el mundo, provocando 800.000 muertes al año.

Este especialista destaca que a pesar de que nos hemos acostumbrado a convivir con la contaminación atmosférica, "la polución no es ni natural ni benigna" para el ser humano, y concluye con un aforismo: "No necesitas conocer hasta el último detalle del arquero que te ha disparado una flecha envenenada antes de saber que debes extraértela".