Jueves, 18 de Octubre de 2007

"Esta Iglesia católica"

Manel Blat lleva cinco años tratando de certificar su baja entre los católicos

PÚBLICO.ES ·18/10/2007 - 22:50h

Manel respiró ayer aliviado al teléfono cuando se enteró de que su causa había salido del túnel judicial. "¿Si? no me lo puedo creer", contestó sorprendido al enterarse de que en 10 días su nombre debe desaparece del 94% de españoles bautizados. No le había informado su abogado, básicamente porque no tiene. "El proceso judicial requiere un pastón que no tengo y hacía un año que no sabía nada del tema", reconoce.

Manel Blat González, de 41 años, es diseñador gráfico y vive en el bohemio barrio del Carme en Valencia, pero su infancia la pasó en El Cabanyal, el humilde barrio pesquero. "Mi padre me bautizó nada más nacer. En el franquismo, no estar bautizado era un sinónimo de que ibas a morir o te iba a pasar algo malo", analiza. Manel es homosexual y está casado. Desde hace tiempo aguantaba un "dilema personal" con su bautismo. Decidió emprender el duro camino de la apostasía hace "cuatro o cinco años, "cuando se empezó a hablar del matrimonio homosexual".

La oposición practicante de la Iglesia ante la unión de parejas del mismo sexo, le hizo explotar. "Yo soy homosexual y a mí esta Iglesia me insulta y me desprecia. Desde ese momento pensé: ‘Esta Iglesia católica no me representa'", comenta. "La actitud de la Iglesia conlleva faltas personales a mi forma de entender la vida"

Esa reflexión le llevó a escribir una carta a los cuatro jefes del Arzobispado de Valencia pidiendo un borrón de su nombre del archivo de bautizados. "Sólo me contestó Sanus", el auxiliar del obispo.

"Es personal, inculto"

La respuesta del monseñor no pudo ser más despreciativa y prepotente. "Me llamó de todo, me dijo que era un inculto, que renunciar a la fe era una cuestión personal, que el Arzobispado no me podía dar de baja. Vamos, poco menos que era un lerdo y un cateto", recuerda. "Cómo no voy a intentar apostatar después de ésto. Ahora más todavía", pensó.

No sabía qué hacer. No pertenecía a ninguna asociación relacionada con la apostasía". Manel recurrió entonces a la Red. "En Internet descubrí unos cuantos textos con las instrucciones a seguir para apostatar". En ese proceso descubrió que la Agencia Española de Protección de Datos había conseguido sacar adelante algunos recursos relacionados con la apostasía.

Los responsables de la institución le pidieron que rellenara un recurso adjuntando la carta de respuesta que recibió del Arzobispado. La misiva de monseñor Sanus es considerada por la sentencia publicada ayer como "claramente insatisfactoria".

 Manel insiste en desmarcar su postura de una posición política concreta o de un supuesto fanatismo anticlerical. "Simplemente pensé: ‘Me borro', y no pude". "No es algo político, incluso reconozco la labor social de la Iglesia de base, pero esta Iglesia cada vez se cierra más".