Jueves, 18 de Octubre de 2007

Telepobre: la voz de los sin techo

Se crea un canal en Youtube para denunciar los abusos que sufren las personas sin hogar

MARTA HUALDE ·18/10/2007 - 22:45h

Un sin hogar duerme en su cama montada en la calle. MÓNICA PATXOT.

Si a partir de noviembre se encuentra un sin hogar por la calle, sonríale. Puede que se trate de un corresponsal de Telepobre , el canal de Youtube dedicado a denunciar los abusos que sufren los sin techo. Habrá corresponsales en Atocha, el Planetario, el Ministerio del Aire o la Plaza Mayor. Es la última iniciativa de Pedro Cluster, un ex indigente de 55 años que se autodenomina "el indigente mediático".

Pretende conseguir móviles con cámara para sus ex compañeros. Así podrían grabar los abusos que sufren: "Cómo la Policía les exige la documentación o los servicios de limpieza arrasan sus improvisadas camas en túneles de Madrid para esconderles", explica Cluster.

Se ha puesto en contacto con la Fundación BIP-BIP, ONG dedicada a llevar las nuevas tecnologías a la gente en riesgo de exclusión, para que le facilite los teléfonos. Calcula que será una realidad en noviembre. Se atreve también con las grandes compañías telefónicas, a las que reclama que le regalen móviles. Les asegura el negocio: darles publicidad en su medio de comunicación. Cluster está seguro de que lo logrará.

Ni siquiera tenía una casa cuando creó su tele en Internet. Le bastó con el ordenador de un albergue para fundar Telepobre y estrechar la brecha digital. Con sus manos y su imaginación creó primero un blog (www.sinhogar.org ) que actualizaba en las bibliotecas públicas. Desde allí gritó las injusticias que sufre esta comunidad de la que formó parte dos años. Visto el éxito, quiso dar voz al resto de los sin hogar. Así nacía Telepobre el 15 de julio de 2007.

"No soy un experto en las nuevas tecnologías pero los programas informáticos ayudan mucho", confiesa. Pero ayer dio una charla en la Escuela de Telecomunicaciones de la Politécnica de Madrid sobre la función social de los blogs.

Su tele no es un reality show. Se trata de la pura realidad expuesta en Youtube, el portal de intercambio gratuito de vídeos con una audiencia on-line de más de 20 millones de usuarios al mes.Ya tiene 18 suscriptores, casi mil reproducciones del canal y cinco vídeos colgados. Algunos, reportajes realizados por medios de comunicación. Otros, momentos vividos por los indigentes y recogidos con una pequeña cámara prestada.

Denuncia, por ejemplo, que el mobiliario urbano se ha convertido en anti-mendigos, o la rigidez de las normas de los albergues que les ahuyentan. "Son horarios incompatibles con los laborales, con lo que se convierte en la pescadilla que se muerde la cola", advierte.

Proyecto participativo

La organización Solidarios para el Desarrollo ve interesante este proyecto televisivo. Jesús Sandín, responsable del Programa de Atención a Personas Sin Hogar, defiende cualquier iniciativa de "participación" de este colectivo, si se les dan oportunidades y no se les manipula. "Cualquier cosa para integrarles está bien", agrega.

No siempre es fácil la inclusión. Sobre todo cuando hay falta de medios, como alerta UGT-Madrid. Su secretaria de Política Sectorial, Carmen López, cifra en 3.000 las personas que viven en las calles frente a mil plazas de los albergues.

Los sin hogar tienen ahora un canal para denunciar la carencia de políticas sociales. Los reporteros de Telepobre podrán por fin poner su propia voz a su historia tantas veces contada por otros.

Cifras 

  • 25 % son jóvenes
  • En Madrid, uno de cada cuatro son jóvenes que llegan a la calle con menos de 20 años.
  • 15 % universitarios
  • Un 15 % son universitarios y dos de cada tres tienen estudios de segundo ciclo.
  • 15 % mendigos
  • El 15% de los sin techo son mendigos y el 30 % tiene problemas mentales.
  • 45 % inmigrantes
  • El 45 % de los indigentes son inmigrantes.

 "A todos nos puede tocar"

"Cualquiera puede terminar en la calle porque no es un tema de pobreza", advierte Pedro Cluster. Diferencia entre los que viven en la calle y los que viven de la calle. Con conocimiento de causa, cuenta, con algo de misterio y sin querer profundizar, cómo por una enfermedad mental pasó de ser economista y empresario a sin techo. Reconoce que al principio no pegaba ojo porque le daba miedo dormir en la calle. Desconocía la existencia de albergues y centros de día. Una voluntaria de una organización humanitaria le informó de esta posibilidad.

El punto de inflexión en su vagabundeo por Madrid fue la ayuda de un psiquiatra de la Seguridad Social. "No un pastillero", dice, sino alguien que le trató con la "debida asistencia mi bloqueo mental". Y fue remontando porque tuvo esa suerte. Cree que no hay una asistencia social "correcta" que saque a los indigentes de la calle. A su juicio, los que lo logran, lo hacen por su propio pie.