Jueves, 18 de Octubre de 2007

Maragall pide a las escuelas concertadas que acojan más alumnos inmigrantes

Público ·18/10/2007 - 22:03h

"Existe una coincidencia cero entre el lugar de residencia de los inmigrantes y donde se produce la mayor oferta de centros concertados". Las palabras del conseller de Educación, Ernest Maragall, resonaron como una verdad escrita con letras de plomo en el Parlament. En su comparecencia ante la Comisión de Educación para hacer balance del inicio del curso escolar, Maragall concretó cuál es el mayor reto que tiene ahora la Administración: conseguir un mayor equilibrio en el reparto de alumnos inmigrantes entre centros públicos y privados.

Esfuerzo de las concertadas

El titular del departamento tiene claro que los instrumentos actuales, como el contrato-programa o las ayudas directas a los centros privados para que acojan alumnos inmigrantes, "ya no dan más de sí" y por ello ha llegado el momento de pedir a las concertadas un esfuerzo extra para aumentar el número de plazas para alumnos foráneos o bien abrir centros en zonas con población inmigrante.

De hecho, del 80% de los alumnos inmigrantes se escolariza en Catalunya en la pública y sólo el 20% en la concertada, un porcentaje que se mantiene en el tiempo a pesar de los esfuerzos de la Administración para reequilibrarlo. Este desfase provoca que en algunas escuelas públicas el porcentaje de estudiantes de fuera llegue incluso al 80%.

En declaraciones posteriores a los periodistas Maragall, ha asegurado que "la oferta escolar debe acercarse a la demanda y no al revés", y también que ha llegado el momento de "formular y tomar decisiones".

Para el conseller, es inaceptable que la escuela pública asuma "casi en solitario" el esfuerzo de hacer frente en muchos barrios y ciudades de Catalunya al aumento de la demanda escolar.

Ernest Maragall ha tendido la mano al resto de grupos para elaborar la futura Ley de Educación. Desde CiU, se ha criticado la falta de profesores de inglés para imponer el sistema trilingüe que prometió el president de la Generalitat, José Montilla.