Viernes, 19 de Octubre de 2007

Bhutto acusa a los servicios secretos del atentado de ayer

Al menos 139 personas han muerto a consecuencia de las dos explosiones que buscaban el asesinato de la ex primera ministra

PÚBLICO / AGENCIAS ·19/10/2007 - 11:55h

Un vehículo permanece incinerado tras las dos explosiones que sacudieron hoy, 18 de octubre de 2007, en Karachi (Pakistán), el paso del vehículo en el se desplazaba la ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto, quien regresó hoy del exilio. /EFE

La ex primera ministra paquistaní Benazir Bhutto culpa a "los dignatarios" del antiguo régimen militar del general Zia-ul-Haq por el atentado perpetrado anoche en Karachi y que ha causado la muerte de al menos 139 personas. Bhutto asegura que los servicios secretos están plagados de agentes del régimen anterior, que tienen mucho poder y no quieren verle a ella pugnando por alcanzar de nuevo el Gobierno.

 

"Sé exactamente quien quiere matarme. Son los dignatarios del antiguo régimen del general Zia-ul-Haq que hoy están detrás del extremismo y el fanatismo", aseguró Bhutto en una entrevista durante la pasada noche a un enviado especial de la revista francesa 'Paris-Match', que lo difunde en el sitio web.

 

 

La ex primera ministra Benazir Bhutto ha afirmado que permanecerá en Pakistán para liderar su partido en las elecciones legislativas de mediados de enero de 2008, pese al atentado en su contra del jueves en Karachi que causó al menos 139 muertos, según ha anunciado su formación política. "Ella se quedará en Pakistán; no se irá, está determinada", ha declarado el senador del Partido del Pueblo de Pakistán (PKK), Safdar Abbasi.

"No vamos a cambiar nuestros planes. Nuestra lucha por la democracia seguirá. Participaremos en las elecciones", ha afirmado el senador en referencia a los comicios generales previstos para comienzos de 2008.

Al menos 133 personas murieron y unas 400 resultaron heridas ayer en el atentado de Karachi contra Bhutto, pocas horas después de su regreso a Pakistán tras ocho años de exilio. La ex primera ministra salió ilesa del mayor atentado suicida en la historia de Pakistán.

El ataque se produjo pese a que en Karachi, la ciudad más poblada del país, se había desplegado a más de 20.000 policías, ante las amenazas de atentado por parte de sectores islamistas que se rumoreban.

Heridos en estado crítico

"Varias personas están en estado crítico, los médicos intentan salvarlas", explicó a AFP Seemi Jamali, del gran hospital Jinnahde Karachi, quien habló de al menos 25 pacientes seriamente heridos sólo en ese centro. "Es muy probable que la cifra de muertos aumente", concluyó.

El atentado se produjo durante una marcha organizada para dar la bienvenida a Bhutto a la que acudieron al menos unos 250.000 simpatizantes y que debía culminar en el mausoleo del fundador de Pakistán, Muhamad Ali Jinnah.

Una granada y una bomba explosionaron a pocos metros del camión blindado en el que desfilaba desde hacía nueve horas la ex primeraministra, que salió ilesa del ataque. La policía paquistaní anunció el viernes haber hallado la cabeza  el presunto kamikaze que provocó el atentado. La cabeza fue mostrada por las cadenas de televisión paquistaníes, con los rasgos del rostro casi intactos y reconocibles.

Condena de Musharraf y sospechas de la inteligencia paquistaní 

El presidente del país, el general Pervez Musharraf, que tomó el poder en 1999 tras un golpe de Estado incruento y que negocia desde hace meses un reparto del poder con Bhutto, condenó el atentado y lo definió como "un complot contra la democracia".

El marido de Bhutto, Asif Ali Zardari, denunció que los servicios de inteligencia paquistaníes están detrás del atentado. "El atentado no ha sido perpetrado por combatientes islamistas, sino por la agencia de espionaje", dijo Zardari a la cadena de televisión Ary One.

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