Jueves, 18 de Octubre de 2007

La CNMV quiere cuentas claras en las inmobiliarias

La Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) quiere evitar sorpresas desagradables en el sector del ladrillo. Y, por eso, aumenta la vigilancia sobre las cuentas de inmobiliarias y constructoras.

DAVID ANGLÉS / SUSANA R. ARENES ·18/10/2007 - 21:11h

Julio Segura, presidente de la CNMV -

El presidente de la Comisión, Julio Segura, que se ha reunido con representantes del sector, pide que las próximas cuentas trimestrales de las compañías cotizadas reflejen unos sistemas de valoración de sus activos "más homogéneos". 

Diversas fuentes del sector anticipan que los nuevos criterios de valoración provocarán ajustes a la baja, especialmente en el valor del suelo. Si se revisan las valoraciones de activos a la baja "esto afectará tanto a la cotización como al valor de las garantías que respaldan los créditos de las inmobiliarias", señala Julio Rodríguez, catedrático de Economía y ex presidente del Banco Hipotecario. Una de las consecuencias es que la banca pida más garantías a estas empresas, algo que ya hace en algunos casos.

Consultoras inmobiliarias y tasadoras están en el foco. CB Richard Ellis, que realiza las valoraciones de la mayoría de las inmobiliarias que cotizan, ya se ha reunido con la CNMV.

El debate se centra en que los terrenos ahora se valoran según las expectativas de uso, con lo que un suelo rústico pendiente de recalificar tiene un valor mayor al actual. Si las perspectivas cambian, el valor también. Éste es uno de los problemas que influyó en la suspensión de pagos de la inmobiliaria valenciana Llanera.

Segura ya había denunciado en julio, durante una comparecencia pública, que había problemas de opacidad en la valoración del sector inmobiliario. Desde entonces, tasadoras y consultoras se han puesto en contacto con la CNMV, de manera voluntaria, para explicar sus criterios de valoración. "Ha habido un aumento importante en el flujo de información y ahora sabemos más sobre los métodos de valoración", explica.

Segura destacó que "una buena parte de los tasadores no están sujetos a ninguna supervisión" por lo que resulta importante contar con métodos homogéneos que ofrezcan garantías sobre la calidad de los procesos y los resultados de las valoraciones.

La CNMV, por decisión del propio Segura, publicará de ahora en adelante un plan de actividades en el que se recogerán las principales acciones que ejecutará el supervisor durante el año siguiente. Entre las prioridades de la CNMV para 2007 y 2008 destaca la lucha contra el abuso de mercado y la mejora de la transparencia y la eficiencia de los mercados. Para lograr estos objetivos, el supervisor necesita aumentar sus capacidades. "Las tareas de la CNMV se han multiplicado por cuatro y la plantilla solo ha crecido en un 25% en los últimos cinco años", afirma Segura. El supervisor quiere contratar 40 personas más antes del cierre de 2008, lo que supone que su plantilla aumentará hasta los 407 trabajadores.