Jueves, 18 de Octubre de 2007

Polonia puede poner en apuros el pacto europeo

PÚBLICO.ES ·18/10/2007 - 19:57h

AFP - Un policía vigila las calles de Lisboa. AFP

Polonia se ha convertido en la mayor amenaza que se cierne sobre la cumbre de Lisboa y sobre el tratado de reforma de la Unión Europea (UE) que debe salir de ésta.
El presidente polaco, Lech Kaczynski, amenazó ayer con retrasar la firma del tratado si los deseos polacos no son satisfechos en el texto final.ç

No queremos otra cosa que aquello que nos corresponde”, dijo el presidente antes de partir hacia Lisboa.Kaczynski dijo que si las peticiones polacas no se tienen en cuenta, “habrá que retrasar la discusión”.  

Hay quienes interpretan la postura polaca como una clásica táctica precumbre y, sobre todo, como un ejercicio de demostración de poder hecho más bien de cara al electorado polaco.
El partido conservador Ley y Justicia (PiS) al que pertenece el presidente Kaczynski y su gemelo, el primer ministro, continúa por detrás en los sondeos a dos días de celebrar elecciones parlamentarias. Los Kaczynski deben lograr que la UE acceda a sus deseos para presentarlo al electorado como un logro de su política exterior, o al menos demostrar que han peleado hasta el final por ello.

Polonia, que se incorporó a la UE en 2004, no está contenta porque considera que pierde poder con el nuevo sistema de votación creado para la UE de 27 miembros, que amplia significativamente los ámbitos en los que se puede tomar una decisión por mayoría cualificada en vez de por unanimidad.

Una de las concesiones que logró arrancar en la cumbre europea del pasado junio fue el compromiso de que el nuevo sistema no entre en vigor hasta 2014, incluso 2017.
Ahora, Polonia quiere que se refuerce el llamado “mecanismo de Ioannina”, que permite a los países retrasar temporalmente la adopción de una decisión cuando no hay una minoría suficiente para bloquearla.

El mecanismo es hoy una declaración política cuya modificación requiere sólo una decisión por mayoría simple, pero si, como pide Varsovia, pasa a formar parte del texto del tratado, modificarla requeriría una decisión unánime.

“Creo que el problema planteado por nuestros amigos polacos es serio”, opinó el primer ministro luxemburgués, Jean-Claude Juncker, poco antes de la apertura de la cumbre.

Otros líderes, especialmente los portugueses, se mostraron más optimistas. Creo que estamos muy muy cerca de lograr un nuevo tratado”, dijo el primer ministro portugués, Jose Socrates.Su compatriota Jose Manuel Durao Barroso, presidente de la Comisión, añadió que “no hay excusa” para que los líderes europeos no alcancen un compromiso y zanjen la crisis que afecta a la UE. “Debe haber un acuerdo cuanto antes para que Europa pueda presentarse más fuerte en las cumbres con Rusia o China”, añadió.