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Viernes, 9 de Mayo de 2008

Microcréditos para emprendedoras

AINHOA LARREA ·09/05/2008 - 20:51h

Visitando lo más pobre de Bangladesh, Muhammad Yunus encontró a una mujer que fabricaba taburetes de bambú. Para adquirir el material le tenía que pedir dinero a un oligarca que después le compraba esas sillas a precio de saldo, lo que reducía sus beneficios a una cifra irrisoria. Corría el año 1976, y el Nobel de la Paz decidió tomar cartas en el asunto. Investigó situaciones parecidas y descubrió que, prestándoles 27 dólares, 42 personas como esa señora podrían saldar sus deudas y vender las artesanías libremente. Así nacieron los microcréditos, que se caracterizan por ofrecer una pequeña financiación a clientes de escasos recursos, sin necesidad de aval y en condiciones de devolución muy favorables.

A España llegaron en 2001 de la mano de las cajas de ahorros, que son las entidades que los conceden. Su cuantía media ronda los 15.000 euros, con un tipo de interés del 4,5%, plazos de devolución de hasta cinco años y un periodo de carencia de varios meses. No se exigen más garantías que el proyecto en sí, pero la tasa de morosidad no es muy elevada (4-5%).

Entre los años 2001 y 2007 se otorgaron 9.033 microcréditos, por un importe de 97,2 millones de euros, y a esa cifra hay que añadir los préstamos que se adjudicaron en colaboración con las líneas del Instituto de Crédito Oficial (ICO), que sumaron medio millar, con un volumen cercano a los 10 millones de euros.

Desde la Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) explican que “los microcréditos constituyen uno de los principales instrumentos en la lucha contra la exclusión financiera”. En ese contexto, las mujeres son las que más pueden aprovechar la iniciativa; de hecho, el perfil del beneficiario tipo es el de una latinoamericana de 35 años que obtiene 10.000 euros para realizar una actividad económica en el sector servicios.

Tiendas de golosinas, negocios de ropa, servicios de limpieza... Las opciones de las emprendedoras son variadas, y las facilidades para que materialicen sus iniciativas también van en aumento. El martes pasado, sin ir más lejos, el Instituto de la Mujer, la Dirección General de la PYME y la CECA suscribieron un acuerdo para extender el alcance del programa de microcréditos que las dos primeras instituciones tenían en funcionamiento con La Caixa desde hace siete años. Al mismo tiempo, se formalizó un convenio con asociaciones de mujeres y ONG de acción social que gestionan esas operaciones.

Cómo obtener financiación

Las emprendedoras pueden pedir un microcrédito en el ICO o las cajas de ahorros directamente, pero es útil recurrir a las entidades que agilizan su tramitación. La Organización de Mujeres Empresarias y Gerencia Activa (OMEGA), por ejemplo, ofrece asesoramiento financiero y tutorización a las interesadas. Sus analistas determinan la viabilidad empresarial de los proyectos que reciben, ayudan a identificar posibles obstáculos y realizan un seguimiento de los casos. De esta forma, las emprendedoras sólo tienen que buscar un nicho de mercado, esbozar su plan de negocio y llevarlo a una gestora para que contribuya a perfeccionarlo y solicite el préstamo.

En España, los microcréditos han creado ya 13.000 empleos directos, según la CECA, y a nivel europeo siguen cobrando fuerza. Tanto es así, que la Eurocámara ha pedido un mayor respaldo financiero para los programas de microcrédito, y ha propuesto que se cree una asociación que certifique su fiabilidad.