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Jueves, 8 de Mayo de 2008

«Fue bonito tener en el sótano otra familia de verdad» dice Fritzl

El monstruo de Amstetten justifica el secuestro y violación de su hija Elisabeth durante 24 años.

GUILLEM SANS MORA ·08/05/2008 - 22:04h

Encerró durante 24 años a su hija en un sótano secreto de su casa, la violó cuando le apetecía y engendró siete hijos con ella. El jubilado austríaco Josef Fritzl desveló ayer en el semanario News los motivos de su crimen: "Desde el comienzo de su pubertad, Elisabeth dejó de respetar cualquier regla. Se mezclaba con gente asquerosa que no era buena para ella", se justifica el llamado monstruo de Amstetten en declaraciones difundidas en esa revista porsu abogado, Rudolf Mayer.

Fritzl explica por qué quiso tener hijos con ella: "Porque en realidad siempre lo deseé". Cuenta que él creció como hijo único bajo la tutela de una madre dominante y siempre deseó tener una gran familia. No le bastaron los siete hijos que tuvo con su esposa, Rosemarie. "Para mí fue bonito tener en el sótano a otra familia de verdad, con una mujer y un par de niños", señala.

A principios de los años ochenta, Fritzl empezó a planear un sótano para su hija en su propia casa. "Tenía que crear un lugar donde pudiera mantener a Elisabeth lejos del mundo exterior en algún momento", explica.

El jubilado, de 73 años, niega haber tenido a Elisabeth atada a una correa en el sótano durante meses, como declaró ella tras su liberación.

"No hubiera sido necesario, mi hija no tenía ninguna posibilidad de escapar", dice. Tampoco sería cierto que violó a Elisabeth desde que tenía 11 años, ya antes de encerrarla.

"Mi impulso de mantener relaciones sexuales con Elisabeth se volvió cada vez más fuerte. Supe que Elisabeth no quería lo que yo hacía con ella. Sabía que le estaba haciendo daño", contó a su abogado. Asegura que nunca abusó de ninguno de sus hijos-nietos: "No soy el tipo de hombre que abusa de niños pequeños"

Celebraron Navidad con árbol y regalos

Según dice a la revista ‘News', Josef Fritzl acordó con su hija Elisabeth subir a la planta baja a tres de los críos que había tenido con ella en el sótano de la casa de Amstetten. Para los que se quedaron abajo, Kerstin, Stefan y Felix, Fritzl era "el abuelo". Fritzl dice que veía con ellos películas de aventuras en la tele y les llevaba juguetes y peluches. A Elisabeth le traía flores de vez en cuando. En el sótano, esta segunda familia celebraba "de forma tradicional" cumpleaños y navidades. Con árbol de navidad y regalos.