Jueves, 18 de Octubre de 2007

El 70% de las empresas extranjeras en España prevé aumentar su inversión en 2008

EFE ·18/10/2007 - 18:29h

EFE - El ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos (2i), durante la presentación del Barómetro del clima de negocios en España. EFE

El 70 por ciento de las empresas extranjeras establecidas en España prevén un aumento de su inversión en 2008, según el "Barómetro del clima de negocios en España desde la perspectiva del inversor extranjero", elaborado por INTERES Invest in Spain en colaboración con la escuela de negocios IESE.

El informe, presentado por el ministro de Industria, Turismo y Comercio, Joan Clos, destaca que las empresas extranjeras instaladas en España otorgan 4,3 puntos sobre 5 a la situación española y 3,4 puntos sobre 5 al clima de negocios.

Asimismo, el 63 por ciento de las empresas extranjeras en España espera incrementar el número de empleados el próximo año, frente al 26 por ciento que tiene intención de disminuirlo.

En este sentido, el estudio deduce que esta reducción puede tratarse de empleo poco cualificado y que la inversión vaya encaminada hacia actividades de mayor valor añadido y menos intensivas en mano de obra.

Entre las fortalezas de España, las empresas encuestadas destacan factores como la calidad de vida, el entorno económico y la competitividad de los diferentes sectores, lo que, según el informe, refleja el dinamismo de la economía española y la confianza de los inversores.

También inciden en la fuerza laboral, por la que los inversores valoran la capacidad de aprendizaje, la aceptación de responsabilidades y objetivos, y los costes de la mano de obra cualificada, algo que a juicio del estudio "constituye una buena base para atraer inversión extranjera de mayor valor añadido".

La encuesta refleja los buenos resultados en el acceso a la financiación de la banca comercial y la sofisticación de los instrumentos financieros, mientras que la fiscalidad directa constituye una de las principales preocupaciones de las empresas extranjeras en España.

En cambio, entre los puntos negativos, incluyen la falta de flexibilidad laboral y la burocracia relacionada con los trámites administrativos.

Asimismo, las compañías extranjeras muestran su disconformidad con los asuntos relacionados con la formación, como la disponibilidad de escuelas y colegios internacionales, los conocimientos del idioma y el sistema educativo.

En cualquier caso, no hay ningún área en la que la valoración haya bajado de 3 puntos sobre 5, una circunstancia que demuestra, según el informe, que España cumple tanto en la estructura básica macroeconómica, como en los aspectos de negocio, funcionamiento y competitividad de los mercados.

El estudio se ha llevado a cabo con una muestra heterogénea de empresas extranjeras instaladas en España, cuya mayor parte cuenta con menos de 10.000 empleados y factura más de 100 millones de euros anuales, aunque señala que también se ha tenido en cuenta a un porcentaje significativo de compañías de tamaño mediano, con menos de 500 empleados.

Además, las empresas encuestadas pertenecen a sectores muy diversos que han respondido a cuestionarios con un total de 64 preguntas.

Durante la presentación, Joan Clos mostró su satisfacción por los resultados, que en su opinión, demuestran que la economía española se ha abierto de forma sustancial en los últimos años, ya que, recordó, España es uno de los países más importantes en inversión en el exterior, "con lo que la internacionalización crece a un ritmo muy relevante".

En este proceso, subrayó la fuerza descentralizadora de España, "que tiene algunos costes, pero muchísimos beneficios, con 17 motores que colaboran para atraer la inversión".

Además, señaló que el impacto de la globalización ha afectado a España de forma positiva, aunque abogó por "la necesidad de fortalecer las ventajas de la economía española y disminuir sus inconvenientes".