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Jueves, 8 de Mayo de 2008

Un juez consideró el mismo día apta e "inadecuada" la sala de inadmitidos de Barajas

EFE ·08/05/2008 - 21:31h

EFE - El juez Santiago Torres, quien en sendos autos dictados el pasado martes aseguró tanto que la sala de inadmitidos del aeropuerto de Barajas no reúne las condiciones mínimas exigidas para albergar a los extranjeros, como que la sala sí es "adecuada" para ello.

El juez de Madrid Santiago Torres, que en un auto dictado el pasado martes aseguró que la sala de inadmitidos del aeropuerto de Barajas no reúne las condiciones mínimas exigidas para albergar a los extranjeros, consideró el mismo día en otras dos resoluciones que la sala sí es "adecuada" para ello.

En el primer auto, en el que decretó la puesta en libertad de una ciudadana brasileña retenida en Barajas, el titular del Juzgado de Instrucción número 32 de Madrid afirmaba que "no existe la más mínima constancia" de que la sala reúna los requisitos necesarios para "la adecuada permanencia" de las personas que allí se ven obligadas a pernoctar.

El juez recordaba que la ley establece que "los lugares de internamiento para extranjeros no tendrán carácter penitenciario, y estarán dotados de servicios sociales, jurídicos, culturales y sanitarios".

Sin embargo, el mismo día el juez Torres decretó en otros dos autos a los que ha tenido acceso EFE la permanencia en dicha sala de dos extranjeros procedentes de Senegal y Argelia, al considerarla "adecuada" para su estancia.

"Procede designar como lugar adecuado para que continúe el encausado hasta su salida del país la sala de inadmitidos del aeropuerto de Barajas", dicen esas resoluciones.

La diferencia entre ambas situaciones -explica el juez en cada caso- es que mientras la mujer brasileña tiene una hija residiendo en España, en una vivienda de alquiler en Alcalá de Henares (Madrid); los ciudadanos senegalés y argelino carecen de domicilio y de familia en el país.

Cuando estos dos últimos inmigrantes, que habían llegado a España en avión desde Dakar (Senegal) y Argelia, prestaron declaración ante Torres, ya llevaban retenidos en la sala 72 horas, el máximo permitido por la legislación antes de su puesta a disposición judicial.

No obstante, el magistrado ordenó que ambos inmigrantes permanecieran al menos otras 48 horas hasta la salida del avión que les devolvería hoy a sus países de origen.