Jueves, 18 de Octubre de 2007

Caldera dice que la nacionalidad española para hijos y nietos de exiliados es un avance

EFE ·18/10/2007 - 15:29h

EFE - El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, dijo hoy que la concesión de la nacionalidad española a los hijos y nietos de los exiliados tras la Guerra Civil es "un enorme avance" en derechos sociales. EFE

El ministro de Trabajo y Asuntos Sociales, Jesús Caldera, ha afirmado hoy que la concesión de la nacionalidad española a los hijos y nietos de los exiliados tras la Guerra Civil supone "un enorme avance" en derechos sociales.

Así se ha manifestado el ministro en las dependencias del Congreso de los Diputados tras la aprobación ayer, en la Comisión Constitucional de la Cámara Baja, del dictamen sobre la llamada Ley de Memoria Histórica.

Una de las enmiendas de la citada norma permite dar la nacionalidad española a los hijos y nietos de quienes tuvieron que renunciar a ella durante la Guerra Civil.

Caldera, para quien esta medida siempre ha sido un "compromiso" del Gobierno, ha adelantado que la medida entrará en vigor antes de fin de año, si bien, según ha explicado, los consulados españoles en el exterior deberán prepararse durante todo el año que viene para que quienes soliciten la nacionalidad a partir de 2009, puedan obtenerla.

El derecho a conseguir la nacionalidad española, siempre en cumplimiento de esta iniciativa, estará vigente a lo largo de dos años, aunque existe la posibilidad de conseguir una prórroga de un año más.

El ministro de Trabajo ha subrayado que con la puesta en marcha de la concesión de la nacionalidad a los hijos y nietos de los exiliados el Gobierno "solventa deudas históricas" y "corrige injusticias".

Tal y como ha recordado, muchos españoles, tras el estallido de la Guerra Civil, perdieron la nacionalidad española en el exilio y las mujeres, si contraían matrimonio con un ciudadano extranjero, tenían denegado el derecho a solicitar el pasaporte español, algo que, sin embargo, sí estaba permitido a los hombres.

Todo ello quedará subsanado, incluso para los hijos y nietos que, no nacidos en España, desciendan de españoles a los que se le negó la nacionalidad.

Se trata, ha asegurado Caldera, de "un reconocimiento a todas estas personas que tanto hicieron por su patria enviando remesas y ayudas económicas" durante la dictadura, y que "se sienten españoles y han llevado el nombre de España a donde han ido".