Archivo de Público
Jueves, 8 de Mayo de 2008

¿Y si es Bono el sucesor elegido por Zapatero?

Julio Feo, secretario general de la Presidencia entre 19882 y 1987, presenta la segunda parte de sus memorias

G. LÓPEZ ALBA ·08/05/2008 - 00:01h

MÓNICA PATXOT - Julio Feo, flanqueado por Manuel Marín y Miguel Herrero de Miñon.

Pero, ¿qué has escrito?-, le preguntó Manuel Marín a Julio Feo cuando, quien fue secretario general de la Presidencia del Gobierno entre 1982 y 1987, pidió al ex presidente del Congreso de los Diputados que presentara la segunda parte de sus memorias, Déjame que te cuente (Espejo de Tinta).

Pues he escrito lo que me ha dado la gana-, contestó el autor.

Qué otra cosa se puede esperar de quien, tras una intensa vida -intérprete del Departamento de Estado de EEUU, sociólogo, asesor electoral, la sombra de un presidente, empresario, escritor... - puede decir, y dice, sin mentir: "Vivo en el campo, tengo una mujer estupenda y me lo paso pipa".

El libro de Feo contiene, según explicó Marín, algunas revelaciones históricas, como la narración de una reunión celebrada el 20 de diciembre de 1983 entre Felipe González y François Mitterrand que propició el cambio de actitud de Francia en la lucha contra ETA y el desbloqueo de las negociaciones para el ingreso de España en la entonces llamada Comunidad Europea.

Herrero: "Soy conservador"

Narra también con detalle todo el proceso seguido para el entonces espinoso establecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, lo que llevó al copresentador, Miguel Herrero de Miñón, a concluir que el libro permite comprobar "lo artificiosas que son las decisiones de los políticos".

Herrero, que fue diputado hasta 1993 y un personaje clave en los orígenes del actual PP -llegó a ser candidato a la presidencia con José María Aznar como secretario general-, evitó incurrir en el pecado que reprueba. "Yo soy conservador", proclamó ahora que los suyos no saben si decirse liberales, centristas o qué.

El ‘otro' Julio Feo

Pero, aunque extraño en un libro de memorias, quizás el mayor morbo está en la reflexión-pronóstico que cierra el libro, con la firma de Jaime Fast, el alias cibernáutico de Julio Feo: "Zapatero, pese a que es muy joven, espero que no tenga la tentación de perpetuarse y, con calma, debería ir preparando el relevo, ya que ésta debería de ser su última legislatura, pues más de dos legislaturas, aunque se puede estar, pienso que no se debe. A lo mejor ha dado el primer paso con la reincorporación de Bono". Lo pronostica el que fue uno de los colaboradores más estrechos y el cofre de los secretos del presidente más longevo de la democracia española.

Aprovechó Feo la presentación para, con su propio apellido, contar algunas de las cosas que tuvo que cortar y que no podrán leerse. Por ejemplo, que es el responsable de que no se retirara del Palacio de la Moncloa la placa que recuerda que el edificio fue inaugurado como sede presidencial por Franco, porque "el pasado no se puede borrar de un plumazo".

O algunas sabrosas anécdotas sobre lo que le cae encima a quien llega a ser un alto cargo: desde una prima lejana que pide un bingo a un aristócrata a la caza de consejos de administración.

"¿Es éste un libro de memorias, de anécdotas, de vivencias? ¿Un pedazo de historia a través de las experiencias de quien las narra? ¿Un tratado de política que no quiere parecerlo? ¿O es también, vía ese personaje extraño, Jaime Fast, que firma el epílogo, una crónica desenfadada, y algo despiadada, de la actualidad?. Bueno, a mí me parece que un poco de todo eso". Es el juicio de Fernando Jáuregui, el periodista que mejor le conoce.