Jueves, 18 de Octubre de 2007

El 90% de los jefes dice que ha tenido empleados conflictivos, según una encuesta

EFE ·18/10/2007 - 13:55h

EFE - El 90% de los jefes dice que ha tenido empleados conflictivos, según una encuesta. EFE

El noventa por ciento de los jefes declara que ha tenido trabajadores que generan conflictos y contaminan el clima laboral, según un estudio de la consultora Otto Walter que identifica las principales prácticas "más desquiciantes" de lo que denominan "empleados tóxicos".

El estudio, realizado a partir de 3.000 encuestas a 650 directivos españoles, revela también que las mujeres están más expuestas que los hombres a conductas "antijefe" y comportamientos arrogantes por parte de sus empleados.

En la lista de conductas que más dañan el clima laboral, la conflictividad figura como la más extendida, seguida del "escaqueo y la holgazanería", que ha vivido el 62 por ciento de los directivos consultados.

Además, el 47 por ciento de los mandos consultados declara que ha sufrido incompetencia por parte de sus trabajadores, el 40 por ciento, engaños y robos, y el 33 por ciento, situaciones de absentismo voluntario.

La clasificación de conductas "más desesperantes" se cierra con actitudes arrogantes por parte de los empleados y actuaciones en contra del jefe, como descrédito o desafíos, en ambos casos padecidas por el 27 por ciento de los consultados.

En éstos dos casos, sin embargo, se aprecia una diferencia significativa entre directivos hombres y mujeres, ya que mientras para los primeros los porcentajes son del 24 y el 26 por ciento, para las mujeres se elevan al 38 y el 30 por ciento, respectivamente.

Según declaró el presidente ejecutivo de Otto Walter España y Portugal, Paco Muro, este tipo de comportamientos podrían parecer fruto de actitudes machistas, pero entre los empleados "díscolos" contra las jefas figuran también mujeres.

De acuerdo con Muro, algunas de estas conductas son especialmente difíciles de tratar por parte de los directivos, ya que no van asociadas al mal rendimiento, lo que dificulta al jefe la toma de medidas contra el trabajador.

Como solución, el experto defendió una evaluación periódica de la calidad de la dirección en las empresas, que permita respaldar a los mandos valorados por sus empleados frente a los trabajadores que generan problemas, así como actuar contra los jefes que no aprueben.