Jueves, 18 de Octubre de 2007

Gambari insiste en el diálogo e incentivos para solucionar la crisis birmana

EFE ·18/10/2007 - 12:34h

EFE - Imagen de archivo del enviado especial de Naciones Unidas para Birmania, Ibrahim Gambari (c). EFE

El enviado especial de la ONU para Birmania (Myanmar), Ibrahim Gambari, insistió hoy en Yakarta en el diálogo como el camino para solucionar la crisis birmana, y sugirió la posibilidad de ofrecer "incentivos" a la Junta Militar.

"La postura de la ONU es que no hay alternativas al diálogo para solucionar la situación", dijo Gambari en rueda de prensa en Yakarta con el ministro de Asuntos Exteriores de Indonesia, Hassan Wirayuda, con quien antes había mantenido una reunión.

Gambari sugirió la posibilidad de ofrecer "incentivos" al régimen militar birmano para que "se comprometa a un proceso que lleve a una Birmania estable, democrática y con un respeto absoluto de los derechos humanos", aunque no detalló en qué consistirían estos estímulos.

"Apoyamos los esfuerzos del profesor Gambari y de otros países como China y la Unión Europea y estamos esperanzados con la próxima visita de Gambari a Birmania", apuntó Wirajuda.

Gambari visitó Birmania del 29 de septiembre al 2 de octubre y se reunió con la Junta Militar y la líder del movimiento democrático, Aung San Suu Kyi, y cuenta con una nueva invitación para regresar a mediados de noviembre, aunque quiere adelantar el viaje.

"La Unión Europea y otros países clave han aumentado su presión sobre el régimen, pero dejando espacio para dar incentivos a las autoridades de Birmania para animarles a que se dirijan hacia un país estable, democrático y con un respeto absoluto de los derechos humanos", indicó Gambari.

Añadió que "más allá de la condena, es necesario ver qué hacer. Una de las sugerencias es una combinación de estímulos a Birmania para que haga lo correcto e incentivos que muestren que en estos momentos el mundo no está aquí sólo para castigar a Birmania sino para lograr un compromiso para solucionar las causas del descontento popular".

"Es importante aprovechar esta oportunidad para solucionar algunas de las fuentes de descontento en el país", destacó Gambari.

Preguntado sobre si la ONU empujará a la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN) a presionar a la Junta birmana, Gambari respondió que "Naciones Unidas no está aquí para empujar a nadie a hacer nada", aunque señaló que "la posición de la ASEAN ha cambiado y ya no se ve lo que ocurre en Birmania como un problema interno que no tiene consecuencias para el resto de la región".

La ASEAN está integrada por Birmania, Brunei, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam.

Por su parte, Wirayuda rechazó las críticas sobre la supuesta "suavidad" de las posturas de los miembros de la ASEAN frente a la crisis birmana.

"No es verdad que la ASEAN no se haya comprometido, aunque algunos de sus miembros consideren la crisis un problema interno. Desde 2003, Birmania es un tema de discusión en la ASEAN y los nuevos sucesos han hecho que emitamos una dura declaración", puntualizó.

"Nosotros hemos hecho nuestra parte teniendo comunicación directa entre el presidente Susilo Bambang Yudhoyono con el general (birmano) Than Shwe, y hemos ofrecido nuestra ayuda", manifestó el ministro.

Wirajuda consideró que la crisis birmana "no es sólo un problema de democracia y derechos humanos", sino también de pobreza y de la sensación de inseguridad de la Junta Militar de cara a su futuro, "de no saber cuál será el papel de los militares en un nuevo contexto de Birmania".