Jueves, 18 de Octubre de 2007

Mayoría y oposición siguen sin ceder a cinco días de la elección presidencial en Líbano

EFE ·18/10/2007 - 12:37h

EFE - Imagen de archivo del presidente del Parlamento libanés, Nabih Berri. EFE

Cuando faltan cinco días para que el Parlamento libanés vuelva a reunirse para elegir a un presidente, las posturas de la mayoría y de la oposición libanesa continúan inamovibles, lo que hace temer un nuevo retraso en la elección.

El presidente del Parlamento, el chií Nabih Berri, ha convocado a los diputados el próximo 23 de octubre para elegir al sucesor del presidente actual, Emile Lahud, después que el 25 de septiembre pasado no pudiera celebrarse la votación por falta del quórum.

Aunque no descartó que la mayoría antisiria y la oposición, liderada por el grupo chií Hizbulá, alcancen un acuerdo, Berri ya ha advertido de que si no se elige a un presidente el día 23, se iniciará un período crítico.

Según la Constitución, el Parlamento debe votar al nuevo presidente entre el 25 de septiembre al 24 de noviembre, fecha en la que expira el mandato de Lahud.

El texto constitucional estipula también que el presidente debe ser elegido por dos tercios del Parlamento en una primera votación, y admite la mayoría absoluta en la segunda vuelta.

Sin embargo, nunca en la historia del Líbano moderno se ha llegado a esta segunda posibilidad y los presidentes han salido elegidos siempre con mayorías iguales o superiores a los dos tercios.

Para dar una salida a la crisis, Berri ha propuesto elegir a un candidato consensuado entre las distintas partes que pueda ser elegido en una segunda vuelta con el voto de las dos terceras partes de la Cámara.

Esta iniciativa cuenta con el apoyo del patriarca maronita (católico de Oriente), Monseñor Nasralá Sfeir, que cree que el nuevo mandatario debe ser aceptado por todos los libaneses.

El prelado convocó recientemente a los dirigentes políticos de su comunidad, ya que, según la Constitución, el presidente debe pertenecer al credo maronita, para una reunión con el fin de fomentar el diálogo.

Sin embargo, Sfeir no logró sentar en la misma mesa a los miembros cristianos de la oposición y de la mayoría por lo que tuvo que reunirse por separado con los responsables de ambos bandos.

Ante la ausencia de resultados, se creó un comité conjunto -en el que participan representantes de las dos partes- y que está previsto que se reúna en los próximos días, por lo que algunos piden otro aplazamiento de la sesión del día 23 para tratar de lograr un consenso antes de la votación.

Entretanto, mayoría y oposición no dejan de lanzarse advertencias: mientras que la mayoría, que cuenta con el apoyo de las principales potencias occidentales, ha advertido de que elegirá al presidente por mayoría absoluta para evitar un vacío constitucional, la oposición, amparada por Siria e Irán, asegura que no lo permitirá.

Frente al estancamiento actual, la diplomacia europea anunció la visita a Beirut el próximo fin de semana de los ministros de Asuntos Exteriores de España, Francia e Italia para tratar de mediar en la crisis.

"Esperamos que los europeos hagan presión sobre los EEUU para que se celebren las elecciones en el plazo constitucional", dijo a Efe Georges Corm, ex ministro y uno de los más respetados intelectuales del país, aunque lamentó que en la actualidad los "europeos siguen, cada vez mas, la política de los EEUU".

"Los occidentales persiguen un solo objetivo, sacar las armas de Hizbulá sin negociación y sin nada, pero esto es una ilusión y no es realista", agregó.

Toda esta crisis política se remonta al mes noviembre pasado cuando seis ministros del Gobierno, cinco de ellos chiíes, se retiraron del Ejecutivo del primer ministro, Fuad Siniora.

La oposición amenazó con formar un nuevo gabinete porque considera al de Siniora "ilegal y anticonstitucional" y porque no tiene en sus filas a miembros de la comunidad chií.

Sin embargo, Siniora se defendió con el argumento de que su Gobierno es el "único legítimo".