Martes, 6 de Mayo de 2008

Mira quién habla

El Grupo Prisa y el diario 'El País' cargan contra David Taguas por fichar como presidente de la patronal de las grandes constructoras (Seopan). Sus críticas llegan después de que el grupo mediático haya contratado en los últimos años a una decena de políticos en retirada

PÚBLICO ·06/05/2008 - 08:06h

La semana pasada coincidieron dos traspasos entre el mundo de la política y de la empresa privada. Eduardo Zaplana, el que fuera portavoz del Grupo Parlamentario Popular, cerró la puerta del Congreso para abrir la de Telefónica, donde será el delegado para Europa. En las filas socialistas también hubo una operación similar: David Taguas, ex director de la Oficina Económica de Rodríguez Zapatero, se marcha a presidir el lobby de las grandes empresas constructoras.

Práctica habitual

La fuga de talentos de la política a la empresa privada no es un invento de hoy. Sorprende, no obstante, la reacción del Grupo Prisa al nombramiento de Taguas como presidente de la patronal de las grandes constructoras (Seopan). No en vano, el grupo fundado por Jesús de Polanco ha sido uno de los destinos favoritos de los políticos que querían dar el salto a la empresa privada.

'El País' considera que el caso de Taguas tiene "difícil defensa"

Pero esa práctica no fue óbice para que su buque insignia, el diario El País, se lanzara en tromba contra Taguas por aceptar la oferta de Seopan. Y lo hizo sin dilación: un día después de su anuncio, el ex asesor de Rodríguez Zapatero se erigió en protagonista del durísimo editorial publicado por el rotativo de Prisa en su edición del 2 de mayo.

Bajo el elocuente título De público a privado, que bien podría haber ilustrado el salto de cualquiera de la decena de ex altos cargos públicos que acabaron desembarcando en el grupo creado por el hoy fallecido Jesús de Polanco, El País mantenía en su editorial que tiene “difícil defensa” que “un asesor de la Moncloa pase a presidir un lobby empresarial”. El diario sostenía que el fichaje de Taguas admitía una doble interpretación: “O bien que este consorcio [Seopan] le estaba pagando los servicios prestados; o que le estaba comprando influencia futura sobre quienes deciden”.

Episodios concretos

Aprovechaba el diario este episodio para recordar que “la democracia implica una confianza básica entre representantes y representados, pero para alimentarla es necesaria una legislación estricta contra la confusión entre los intereses públicos y privados. Y aplicarla sin excepciones”.

Tras la derrota electoral de 1996, Polanco reclutó a varios socialistas

Pero las “excepciones” han existido, aunque el referido editorial de El País presentaba el caso de Taguas sin citar precedentes como el de Jorge Semprún, que fichó por Sogecable apenas un año después de cesar como ministro de Cultura; o el de Rodolfo Martín Villa, actual presidente de Sogecable, que recaló en esa sociedad un año después de haber realizado la última encomienda política del PP: actuar como comisionado para el accidente del Prestige.

Desde la fundación de Prisa, al menos una decena de antiguos altos cargos de diferentes Gobiernos han pasado a formar parte del capital humano de alguna de las empresas del grupo. Por ejemplo Miguel Gil, ex secretario general de la Oficina del Portavoz del Gobierno de Felipe González.

Miguel Gil saltó sin solución de continuidad de Moncloa a Prisa

El caso de Gil resulta paradigmático para ilustrar la doctrina seguida por Prisa, la misma que ahora reprocha a Seopan: el 7 de mayo de 1996 cesó en su cargo para incorporarse al grupo propiedad de Jesús de Polanco. Dos meses antes, cuando Gil aún desempeñaba su cargo público, el Consejo de Ministros había aprobado en su sesión del 1 de marzo un acuerdo que daba luz verde a la concentración de empresas entre Telefónica y Sogecable para la explotación de la televisión por cable. Esa decisión contravenía sin tapujos el criterio del Tribunal de Defensa de la Competencia. A diferencia de lo ocurrido ahora, El País no invocó entonces la necesidad de endurecer la Ley de Incompatibilidades.

La peripecia de Gil es similar a la de Enrique Balmaseda, que en 1996 aterrizó en el Gabinete de Presidencia de Prisa directamente procedente del Ministerio de Cultura.

Los casos más llamativos

 Entre los políticos españoles que han considerado al Grupo Prisa como una vía de seguir en activo más allá de la administración, hay tres ex ministros. Se trata de Carlos Solchaga, que ostentó la cartera de Economía y Hacienda entre 1985 y 1993; Rodolfo Martín Villa (en el centro de la imagen, con el brazo en alto), recordado también por su labor como Comisionado del Gobierno de Aznar para el Prestige, y Jorge Semprún, que fue titular de Cultura.

Tampoco faltan ex secretarios generales y de Estado. La mayoría provenía de ministerios relacionados con la educación y la cultura.

La derrota electoral de los socialistas en 1996 fue aprovechada por algunos de los integrantes de sus filas para buscar acomodo en el grupo, que en ese momento presidía el fallecido Jesús de Polanco. Es el caso de Miguel Gil y Enrique Balmaseda, ambos ex secretarios generales. Rodolfo Martín Villa, presidente de Sogecable. El actual presidente de Sogecable posee una dilatada trayectoria política que se remonta al franquismo. Designado procurador a Cortes en 1966, en 1974 ya ocupaba el cargo de gobernador civil de Barcelona, y a esa etapa corresponde la imagen, donde Martín Villa (tercero por la derecha) saluda brazo en alto. Durante los sucesos de Vitoria (marzo de 1976, cinco obreros muertos por disparos policiales), ostentaba la cartera de Relaciones Sindicales y ese mismo año, ministro de Gobernación. Con UCD fue ministro de Administración Territorial. Y en 2003, el PP, donde militaba desde 1989, lo nombró Comisionado para el Prestige. Un año después saltó a Sogecable.

 Carlos Solchaga. Ministro socialista de Economía y Hacienda entre 1985 y 1993, fue nombrado presidente del Consejo de Administración del grupo editor del diario económico ‘Cinco Días’ en abril de 2001.




 Juan Arenas. Entre 1982 y 1986 fue director general de Fomento de Comercio Exterior (Focoex), empresa participada por el Ministerio de Economía. Forma parte del Consejo de Administración de Sogecable.





 Miguel Ángel Fernández Ordoñez. Fue secretario de Estado de Economía y secretario de Estado de Comercio durante los primeros gobiernos de Felipe González. En 2002, ingresó en el Consejo Editorial de ‘Cinco Días’.






 Miguel Gil. Ocupó la Secretaría General de la Oficina del Portavoz del Gobierno de Felipe González. Tras la cita electoral de 1996, aterrizó en el Grupo Prisa como director de Desarrollo y Estrategia.





 Miguel Satrústegui. El 16 de octubre de 1987, fue nombrado subsecretario del Ministerio de Cultura, cargo del que cesó el 7 de julio de 1989, a petición propia. Sólo un año después se incorporó a Prisa como secretario general.





 Enrique Balmaseda. Ex secretario general del Ministerio de Cultura, fue director del Instituto de la Cinematografía hasta marzo de 1996. Después, trabajó como director del Gabinete de Presidencia de Prisa.





 Jorge Semprún. De 1988 a 1991, Semprún ocupó la cartera de Cultura, desde donde aprobó la adjudicación de una licencia televisiva a Canal +. Un año después de dejar Cultura, se convirtió en consejero de Sogecable.





 Ricardo Díez Hochleitner. Entre mayo de 1968 y el mismo mes de 1972 ejerció como secretario general técnico y subsecretario de Educación y Ciencia. Prisa lo fichó para la Fundación Santillana, entre los años 1977 y 2001.